miércoles, 6 de agosto de 2014

El artista duerme

El sueño de la razón produce monstruos. Francisco de Goya. !799
Cuando cayó dormido entramos a la habitación. Pobre artista, quedó a nuestra merced con sus piernas cruzadas y sus brazos cubriendo su cabeza, tan incómodo, tan indefenso, tan ausente.

En su día a día tiene que soportar la idiotez y la ignorancia de su sociedad, pero es ahora, cuando descansa sobre ese escritorio de madera helada que se enfrenta a lo peor. Su abrigo no puede cubrirlo de nuestro frío, sus ojos cerrados no lo salvan de nuestro horror. Está dormido pero sus oídos nos oyen llegar y él se aterra.

Su gato nos ve fijamente. Los animales y los locos están libres, aún despiertos, de las prisiones que construye la razón humana. No hace nada, sabe que solamente venimos por el dibujante.

Su mano no sostiene su pluma, está dormido pero no ha dejado de crear; el artista verdadero nunca deja de hacerlo, nosotros somos testimonio de ello.

¡Vengan los búhos y sus afiladas garras! ¡Que no falte ningún murciélago atormentando al creador que nos reniega! Nos creó y nos guardó muy dentro de su mente, pero ahora escapamos de nuestra prisión.


¡El artista cayo rendido, la razón duerme y esta noche los monstruos somos libres!