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| El sueño de la razón produce monstruos. Francisco de Goya. !799 |
miércoles, 6 de agosto de 2014
El artista duerme
lunes, 7 de julio de 2014
Culpas
Qué envidia tan mezquina sentía. Él, que no consigue descanso que valga la pena, él, que se ve en una suerte de maldición que le trajo su culpa.
Culpa. La respuesta lógica que le enseñó su crianza católica.
En un sueño daban vueltas las imágenes como un huracán. Tenía una de esas pesadillas que saltan abruptamente de un escenario a otro, que tienen muchísimo sentido hasta que te despiertas y no recuerdas los momentos clave.
Lo único constante en ese sueño era un par de ojos gigantescos que no parpadeaban ni se distraían, la veían a ella y no la dejaban, acusándola de algo.
Poco a poco se acercaba la mañana. Sabía que su tiempo de ver se acababa. Pensó en por qué la veía y también en el tiempo en que lo hacía, ¿Qué buscaba? Pero poco duró su reflexión, no habían pasado 15 minutos cuando su culpa volvió reclamándole atención.
Él no podía ver los sueños de ella, pero le encantaría, ese saberlo todo era una pequeña obsesión, un fetiche, y él habría dado cualquier cosa por saber, como si ello acabara con su culpa o al menos le diera algún sentido.
¿Por qué se siente culpable? Infinidad de razones. “El que esté libre de culpas que lance la primera piedra”. No lograba más que arruinarse las horas que debería pasar durmiendo. Todo por su culpa, todo por verla.
Ella se movió como si fuera a despertarse, fue totalmente involuntario, pero la sensación de ser observada era tan fuerte que la sentía dentro de su sueño y su inconsciente la sacudía en un intento inútil por mantenerla dormida, soñando.
El susto lo sacó de sí, no quería que ella lo viera. El pensamiento le pareció gracioso después de un segundo. ¿Y qué si lo ve? ¿A él qué le importa? Ya está cansado, no quiere seguir buscando explicaciones.
Además es tan culpa de ella como de él, ¿Quién duerme con sus cortinas abiertas? Tapó los lentes de los binoculares y cerró la ventana.
En su pesadilla los grandes ojos se cerraron.
domingo, 1 de junio de 2014
El viaje parte II: La ida
Luego de recordar quien era y alejarme de la playa me encontré en este malecón, sentado frente al mar. Escucho las olas y me quedo como si estuviera en un sueño.
Luego de un rato -No se cuanto, el tiempo se me hace difícil últimamente- se me sentó al lado una mujer, una muy hermosa cabe mencionar, tenia un vestido largo negro y llevaba el pelo suelto, largo hasta la cintura -Como virgen de pueblo dirían algunos- y solo se quedo ahí, alternándose entre verme a mi y ver el mar.
-Si soy bastante hermosa-
Pero con ella no necesitaba familiaridad, la conozco desde que tengo uso de razón, solo no la había notado, soy bueno ignorando lo que no quiero ver. Cuando la veo a la cara lo noto, a ella le pasa mucho, la ignoran hasta que esta frente a la gente y les habla a la cara.
Es lo que pasa con ella, nadie quiere verla hasta el último momento y cuando la ven un poco antes se asustan y se ponen existencialistas por alguna razón que ella no entiende. Es como es, pero ella no esta feliz con eso, se nota en su cara pálida y en sus ojos negros, esta triste.
-¿Nos vamos?- me dice suavemente
No me pregunta porque tenga opción, creo que lo hace solo por educación. ¿Como decirle que no? Menos ahora, que la tengo en frente y tengo esos ojos azabache que me miran tristes, resignados a lo suyo.
Asiento con la cabeza y bajamos por el malecón.
El cielo esta nublado pero el mar tranquilo; cae una pequeña llovizna; el viento hace que su vestido se mueva con el aire y su cabello negro baile frente a mi. En la costa hay un bote pequeño y unos remos, no hay mas nadie cerca, solo los dos.
Me monto en el bote y le doy la mano para ayudarla.
-Gracias, no son muchos los que me ayudan-
Le creo, sus brazos están marcados por los remos, supongo que es natural que algunos le obliguen a ella a remar por ellos para irse, pero yo no lo haré, me parece de mal gusto, y bueno, siempre me ha costado decirle que no a una mujer.
Empece a remar mar adentro, el aire frío me pegaba en la nuca mientras la veía frente a mi, esta recostada del borde, una mano le guinda y toca el mar, como probando el agua antes de bañarse.
-¿Cuanto tiempo llevas en esto?- le pregunte, me pareció justo que me hablara si yo era el que remaba
-Más tiempo del que puedes imaginarte, ustedes creen que son los primeros, todos juran que lo son, pero como tu han habido miles de millones mas, unos mejores que otros, ustedes no son tan malos-
-¿No somos tan malos?-
-Algunos son groseros y me hacen trabajar mucho, también han inventado cosas que los aleja mas de mi y se quedan en esa playa donde nadie sabe quien es, yo no soy mala ¿Sabes? solo hago lo que tengo que hacer-
-¿Y que es lo que tienes que hacer?-
-Llevarlos-
Todo tiene algo de sentido ahora -Al menos para mi- Se le nota en la voz el resentimiento, aunque dice que no somos tan malos, no puedo imaginar quien sería peor.
-Y, ¿Nunca has querido dejar de hacerlo?- le digo
-¿Que cosa?-
-Esto que haces-
-No puedo hacerlo, no esta bien- me dice y me ve a la cara sonrojándose como una niña pequeña cuando se le dice una grosería que esta prohibida.
-¿Lo has intentado?-
-Bueno... no, no lo he hecho-
Basta un solo humano para sembrarle a alguien como ella esa idea en la cabeza.
Me dan ganas de dejar el bote, de volver a tierra y recriminar a todos por odiarla, ¿Cuantos no han dejado de disfrutar algo por miedo a ella? ¿Cuantos no habrán dejado de vivir solo por evitarla? Hay quien la busca, quien se entrega de lleno a ella, pero muchas veces es egoísmo, son pocos los que quieren algo de ella, y yo... yo soy otro mas que la evitado, pero conociéndola ahora quisiera defenderla, por inútil que fuera.
Ella solo hace lo que tiene que hacer, sin maldad ni prejuicio, pero supongo que es así como debe ser.
-Llegamos ¿No?- le pregunto, solo por buscar conversación, yo sé que llegamos
-Si, aquí estamos, ¿Alguna otra cosa antes de que te vayas?- me dice con su cara llena de nostalgia
-Dos cosas-
-A ver dime-
-¿Porque siempre estas tan triste?-
-Te va a dar risa, yo siempre he estado en esto, desde hace mucho tiempo... pero aun así no me gustan las despedidas-
Posiblemente lo mas irónico que he escuchado en mi vida -o muerte- no puedo evitar reírme cuando lo escucho. Ella soltó una pequeña risa también, se ve muy rara, se nota que ríe poco.
-¿Lo segundo?-
-Algún día intenta lo que te dije- respondí mientras con una mano tomaba su cuello y la besaba
Su sorpresa se fue rápido y le abrió paso a una sonrisa apenada, creo haber escuchado un lo intentaré susurrado, pero no estoy seguro.
¿Que mejor despedida que una muerte que susurra mientras ríe?
Y así tan fugaz como ese beso me acabé yo.
lunes, 19 de mayo de 2014
Sobre la madurez y otras perversiones
¿Han pensado en eso? Las sonrisas de los niños son, sin lugar a dudas, las mas reales, y sus impresiones a pesar de su simplicidad son las mas sinceras. Verán, como ellos carecen de pasado su ser es un presente constante hasta el punto que un recuerdo los marca, este proceso de "maduración" los cambia, su pasado definiendo como responder en el futuro, corrompiendo en menor o mayor medida su presente.
Así era el, llamemosle T, en el presente día no estoy seguro si esta cuerda de gorilas con sueños de ser legisladores que hoy son "la autoridad" pueden si quiera interesarse en un escritor cualquiera como yo y ofenderse por algo que yo diga, no seria la primera vez que sucede en la historia, pero espero que solo sea paranoia.
En fin, T, creció admirando a aquellos hombres que con un juramento aventuraban a proteger a aquellos que no podían, el soldado que libera al oprimido, al policía que salva al ciudadano, el bombero que rescata de una muerte segura a una señora que vive con unos 10 gatos. Esto le duro unos 18 años, un sueño hermoso -Y particularmente largo- pero como todo sueño y toda inocencia, cayo victima de "La madurez".
Vivimos en un país de serias y numerosas contradicciones -Y esto lo digo con toda la irresponsabilidad posible, en fin, solo tengo unos 20 años viviendo acá- les muestro una bastante sencilla: En los últimos años se ha reducido pero no se puede negar que la homofobia es vasta, pero a pesar de esto la mayoría abre sus oraciones refiriéndose al otro llamándolo homosexual y las cierra haciendo referencia a su gran miembro -Todos sabemos cuales son las palabras, pero me parece mas divertido referirme a ellas así, también soy victima de "La madurez"- nuestro propio sistema de puntuación vulgar.
Otra hermosa y notable contradicción es nuestra tendencia a odiar a muerte a el tramposo que se nos colea, pero no pensamos dos veces en hacerlo nosotros, justificando que, nosotros si tenemos una razón que vale, nosotros si estamos haciéndolo por algo.
En todas partes hay contradicciones así, pero aquí pareciera que se desarrollaran con facilidad, como un virus que es cultivado en un ambiente que se creo solo y justamente para el. Y como puede crece, asi tenemos al "Vivo" una suerte de imbécil que es amado solo porque es imbécil.
La razón por la cual digo todo esto -Si tengo una razón para hacerlo- es para enmarcar adecuadamente que hizo que el sueño de T se muriera, que hizo que "La madurez" pervirtiera la poca inocencia que le quedaba.
T era un estudiante más, emocionado por lo que vivía, convencido de que hacia historia, eso dicen los activistas opositores. T era un niño malcriado, siguiendo ordenes que no comprendía, engañado y ciego al daño que le hacía a su país, eso dicen los activistas del gobierno.
Les voy a decir algo que el propio T negaría si se lo preguntan. T es un niño asustado, que tuvo que crecer antes de tiempo porque lo pusieron en el medio de una lucha entre un sistema corrupto e inefectivo y una oposición irresponsable y pasional. Así funcionan las cosas en este país, desde hace siglos le lanzamos estudiantes a los opresores, a ver si luego de que se mueran unos cuantos nos ofendemos lo suficiente como para triunfar.
-No queda de otra, hay que seguir- se dice a si mismo todas las mañanas
Conoce de primera mano el abuso de aquellos que juraron proteger, hoy en día entiende que ellos son humanos como el, y que el juramento debe pesar mucho, quiere perdonar sus transgresiones, pero no los puede perdonar. Sabe que no puede, en su costilla los perdigones le dejaron una marca de madurez que no lo deja.
La inocencia perdida de un corazón que aprendió con un golpe a no confiar en la autoridad, la autoridad que desde muy alto le grita que es un inconsciente, la autoridad que cuando le habla de futuro no es para pintarle una posibilidad sino para gritarle una amenaza.
El poder oprime, la ley ahoga y el pueblo se levanta. Seria hermoso si alguna vez sucediera de esta forma, pero nunca ha sido así, nos quedamos con teorías, ideas, escritos como este que marcan un tiempo y se preguntan que se puede hacer -Se lo preguntan porque quien lo escribe no lo sabe y desea ayudar-.
Nos consolamos con frases como:
"Los niños son el futuro"
Todos hemos escuchado eso, nos encanta repetirlo, la respuesta mágica a todo, es a largo plazo así que puede funcionar, los niños nos sacaran de estos problemas, solo hay que formarlos.
Si se me permite opinar, -Yo se que puedo opinar lo que quiera en lo que escribo, es solo por educación que lo digo- los niños no necesitan esa presión, dejan de ser niños desde antes de si quiera poder entender que es ser. Se los ve chiquitos cantando las consignas del padre, odiando al otro sin saber por qué, esperando poder resolver los problemas que nuestros mayores nos pasaron y que ahora nosotros les vamos a pasar a ellos.
Idealista de mi parte puede ser, pero que horrible un mundo donde no hay ni un poco de idealismo, no soy un soldado, no soy un guerrero, no soy un patriota y mucho menos soy un ciego.
En la guerra armada no tenemos esperanza, nosotros no somos los que tenemos las armas. Y no, no se cual es la respuesta a este conflicto que día a día le otorga a más niños su medalla sangrienta y podrida de madurez.
Mi guerra es una de ideas, una por defender un poco la inocencia de la perversión que es esta madurez forzada, una madurez que ni el mas viejo de los humanos debería conocer.
Guerra, odio esa palabra.
"Los muertos son los únicos que ven el final de la guerra"
Más de 2000 años y aún sigue vigente Platón. Deja mucho que decir del ser humano, tal vez la madurez y sus perversiones asociadas son nuestro debido castigo, una cruz que si merecemos cargar.
Y aún así espero más.
¿Que paso con T? Me imagino que alguien debe preocuparse por lo que le paso -Es tan fácil olvidar a un estudiante, mucho más a uno ficticio- T es mis amigos, el que cayo preso, el que recibió un perdigón en la clavícula, el que fue detenido por tener un carnet de la UCV. T es ese primo al que nunca le hablas pero que sabes que siempre esta ahí, y en cualquier momento puedes saber de el por una razón desagradable. T es el que te grita desde la orilla de la autopista que tu indiferencia lo mata y tu sabes que seguramente no es eso lo que puede matarlo. Si no empieza a haber un proceso de mejora por lento que sea T seremos todos, como ya ha pasado antes.
Hasta aquí lo dejo, quisiera ofrecer mas soluciones que opiniones, preguntas y quejas. Y tal vez eso haga en el futuro cercano, el primer paso siempre es preguntar ¿No?
Pregúntate cuanto has entregado ya, y cuanto estas dispuesto a entregar.
Mírate un segundo y pregúntate.
¿Cuanta inocencia le entregaste ya a "La madurez"?
jueves, 15 de mayo de 2014
Para Gustavo
"Parece que no nos equivocamos de lugar" nos dijiste antes de irte y todavía te estamos esperando.
Al ángel que vuela sobre la ciudad de la furia, al que nos recuerda que siempre es hoy, al que canta cuando cae el sol, ya no sueles quedarte solo, el que te escucha aprende a querer tu voz.
Hoy -Y al menos yo todos los días- cantamos para ti, esperando alcanzar a tu espíritu volador, queremos verte volver, queremos que pase el temblor.
No te reprocho -Jamás me atrevería- el viaje debe ser increíble, cuantas historias podrías contarnos.
Hijo del celeste y del sol, hoy no te espera un solo país, sino un mundo entero lleno de amor.
La esperanza en nosotros no se apaga, de poderse usa de puente nuestro amor. Como el fan sin remedio que soy, que volvieras seria un regalo de dios, y si te vas espero consigas un lago en el cielo, hiciste bien en contarnos que a veces es bueno decir adiós.
Hasta que decidas te sigo imaginando en la playa, con un sol de amor amarillo sobre ti, espero recuerdes tu nombre, y tu espíritu vuelva a ser libre allá, o aquí.
Te esperamos maestro, tracción a sangre seguimos y esperamos tu decisión, y este humilde fan melancólico te dice, hoy el universo esta a tu favor.
Hoy 15 de Mayo del 2014 se cumplen 4 años desde que Gustavo Cerati sufrió el ACV que obligara a sus médicos a inducir un coma del cual aun no despierta. Este escrito, que es para el, fue escrito con el amor que su música ha creado en este humilde servidor, no queda mas creer y decir Fuerza Cerati, esperamos por ti.
martes, 13 de mayo de 2014
Ella
Más que una carta es una declaración de mi locura indudable lo que quiero dejar aquí, no puedo evitar este impulso de escribirla, verán, es que soñé con ella de nuevo.
Ella siempre dice lo que piensa, y casi nunca piensa como yo, no lo reprocho porque me vence con su amor. Llevarle la contraria a esos labios es tan difícil como comer sin ganas, no es que no se pueda, es que no se quiere.
Es mi locura, mi veneno, mi pasión.
Generalmente duerme bien acompañada, casi siempre la acompaño yo. Tengo conmigo una mujer como la quiero, con filias y fobias, con sueños que me llevan hacia el hoy.
Ella es tan libre y tan de nadie como yo, le gustan los amores imposibles, y seguro es por eso que es posible nuestro amor. Al lado en mi cama la detallo, es una venus llameante, una musa desnuda, una mujer de seda y ojos color café, una niña tierna, una gran emoción, un aplastante amor.
Se que no todo es bueno, pero lo malo no lo veo. Me encanta hablarle con los ojos, sin sonidos, sin las mentiras habladas, solo la verdad sentida.
Es mi fantasía, mi vigilia, mi adicción.
Ella que me mata con una oración, siempre me corrige las comas, ese si es un problema que tengo yo. Ella tan peleona y tan sensible, un rayo de sombra, mi gran y amada contradicción.
Toda canción habla de ella, todo poema es para ella, el sol entre las nubes en la mañana, las primeras gotas de una tarde de llovizna, la luna llena de una noche despejada de playa.
Entre el gran infinito del universo y el pequeño de nuestra existencia yo me dedico a explorar el misterio de sus besos, cada variable, cada giro de su cara, no busco nada concreto, nunca dije que fuera un científico ético.
Quisiera poder cantarle, siento que seria mas efectivo escribirle una canción, pero no se me da también el verso, y mi canto es un horror. Ella tiene sus fantasías, tiene fantasías como yo, me muestra las suyas y yo las mías, y las cumplimos juntos los dos.
Unos beben, otros fuman y yo la amo, ya dije que era mi veneno ¿No? Mi adicción.
Para aquellos que quieres escribirle algo a esa mujer que los mata de amor y no saben bien que decirles. Basado en la canción "Cecilia" de la autoría de Rodolfo "Fito" Paez
miércoles, 7 de mayo de 2014
El viaje parte I: La playa
Soñé con esto... pero no recuerdo despertar.
Entre dormido y despierto me doy cuenta que está sentado al lado, siento que tengo años viéndola ahí a mi lado pero no tengo fuerzas para preguntarle porque esta sentada.
Recuerdo cuando la conocí, su cabello negro como un azabache, esos ojos verdes, su piel blanca, no podía dejar de verla. Lo primero que me dijo fue -¿Que miras?
Le respondí algo estúpido, lo recuerdo bien, pero se siente tan lejano, fue algo como un balbuceo seguido por las palabras más claras que he pensado jamás -A ti-
Funciono como magia, mis esfuerzos conscientes por conquistar una mujer pocas veces funcionan, a mí se me da la "inconsciencia romántica". Últimamente todo se siente inconsciente, ligero... lejos.
Aunque de pequeño siempre disfrute mucho viajar a las montañas, sentir el frío, ver la lluvia, al crecer una seguidilla de enamoramientos tan repentinos como fugaces me llevaron a tomar un gusto por el mar, a la playa, al sol sin el calor, a las olas recordándome donde estoy.
Siempre que podía me la llevaba a la playa, a sentir la arena bajo nosotros, y en estas escapadas tuve otro crecimiento, no solo amaba el mar y su costa, amaba el camino al mar, al camino con ella. Podía pasar horas viendo el viento mover su cabello azabache... Se los cuento en pasado, pero yo estoy en la playa ahora, entre dormido y despierto, está a mi lado pero ahora estoy en la playa; y ella no esta aquí.
Caminando por la costa veo a un hombre con un sombrero que me hace señas y camina hacia a mí, tiene una bebida en la mano pero no sé qué es.
-Hey, ¿Que hacés?-
Tiene un acento extraño.
Yo no sé qué responder, no sé qué estoy haciendo acá, pero camino con él y no le rechazo el vaso cuando me ofrece un trago.
Esta playa es extraña, siento que tengo años soñando con ella, no hago nada y nunca sé que hago, pero sé que hago algo y tiene sentido, -Así de particular es este sueño- sigo caminando.
Entre despierto y dormido me acuerdo de ella, con miedo la busco, ahí está, siempre, está leyendo algo, tiene una portada azul, me encanta ese color. Escucho su voz como un susurro muy lejos y la extraño, busco la fuerza para despertar pero no la consigo, es un sueño muy pesado el que tengo, debe ser domingo.
Una vez me la lleve a la montaña -Trataba de recapturar mi infancia, no recuerdo por qué- La estadía allá fue diferente, definitivamente no mejor que mi ahora amada costa, pero si pude notar que el camino fue igual de excelente, manejar con ella al lado es un peligro, no me puedo aguantar de verla y verla. No había tanto viento en la montaña como para mover su cabello, pero el frió me la acercaba mas de lo común, podía quedarme viendo sus ojos de esmeralda desde cerca.
Después de mucho caminar llegamos a una choza pequeña, era un bar, nos sentamos y empezamos a hablar -Caminamos en silencio todo el camino-
-¿Quien eres?- le pregunté con una muy honesta curiosidad.
Se quito el sombrero y lo puso en la mesa, pidió dos tragos más y respondió cuando ya estaban servidos, como tratando de hacer tiempo.
-Yo... no estoy muy seguro. ¿Y vos?-
Buena pregunta, la recuerdo a ella, me recuerdo a mi, recuerdo la playa, recuerdo la montaña, el libro azul lo vi en algún lugar ahora muy lejos... lejos, ¿Por que todo se siente tan lejos? ¿Por que no recuerdo mi nombre?
-No me acuerdo, pero se que me gusta la playa-
El bar estaba lleno de gente, la choza de repente no era tan pequeña, todos tenían una mesa, nadie estaba solo, algunos tenían cara de no saber tampoco quienes eran, otros hablaban convencidos de su vida, lo interesante era que nadie decía nombres.
El que estaba sentado conmigo me miró y solo ahí me di cuenta que tenia unos ojos azules que había visto en algún lado, en alguna foto, pero tampoco podía recordarlo.
-Yo también adoro la playa, no recuerdo quien soy, pero recuerdo que me gusta, yo... yo creo que soy músico, tengo tanto tiempo aquí, pero lo recuerdo, me gusta la guitarra... eso le gusta a los músicos ¿No?-
El hombre iba a decir algo más pero se detuvo para ver la mesa de atrás, un alemán contaba -En alemán obviamente- algo que tenia que ver con carros, yo no hablo su idioma, pero sus manos hacían señas de sostener un volante, era muy ruidoso.
Seguimos hablando por un buen tiempo, nunca de nada concreto, en esta playa no existe nada concreto.
Estoy soñando creo, tiene que ser, se me movió el mundo un momento, entre dormido y despierto la veo, se acostó a mi lado, esta dormida conmigo, la quiero abrazar pero no tengo fuerza, estoy demasiado cansado, ella se mueve mucho, pero yo sigo cansado, sus ojos están mojados, ¿Que estará soñando? Quisiera que soñara conmigo, quisiera que estuviera en la playa conmigo.
El alemán sigue bebiendo y contando, ahora hace como si estuviera en moto y se cae, yo sigo bebiendo con el extraño, bueno, supongo que podría ser mi amigo, si este no fuera un sueño, no entiendo este sueño para nada.
-Hace poco hablaba con un señor, otro como vos y como yo que no sabia quien era-
Sus yo eran graciosos, sonaban como un "sho", pero no se lo decía, me llamaba la atención su cuento.
-Y el, ¿Si sabia quien era?-
-Al principio no, pero después de un rato me dijo que se llamaba Ariel, se paro y se fue y yo no entendí nada. Pero se fue como si ya supiera todo ¿No? Este sueño es re-enredado te digo-
-Si yo se, no entiendo nada-
-¿Y tu que vas a entender boludo? Si el que esta soñando soy yo no vos-
Creo que es la primera vez que se me amotina un sueño de esta forma.
En la mesa de atrás el alemán hace como si va en ski y se para de la mesa mas blanco de lo que ya es.
Balbucea en su idioma y dice Michael, luego se va del bar.
Muy pocas veces peleábamos pero cuando lo hacíamos era con ganas, nombres iban y venían entre nosotros, generalmente terminábamos riéndonos luego de algún insulto extraño, se nos iba de la mano la vulgaridad a veces, pero eso era algo que disfrutábamos.
En pasado de nuevo, porque se los cuento en pasado, estoy con ella ahora, esta a mi lado y tiene los ojos mojados.
-¡Hey!-
No voltea, grité, pero no sonó, quiero que voltee y me diga que sueña.
-¡Pote de leche!-
No consigo nada.
-¡Ojos de moco!-
Ese ultimo lo odia con pasión, pero igual no responde.
-¡Mírame!-
Se voltea, me debe al fin haber escuchado, ¡Que emoción! siento como se agita mi corazón.
Sus ojos están mojados todavía, tiene cara de asustada, ¿Grite muy fuerte? Estoy muy emocionado, me esta doliendo el pecho, ella se bajo de un salto de la cama.
-Ché boludo, ¿A donde te fuiste?-
-Estaba con ella, pero no se cuando fue, sentía que fue en pasado-
-¿Pasado? Yo no creo en pasados, siempre es hoy, no hay errores si sabes eso, ¿Quien es ella? ¿Vos de quien hablas?-
-De ella, siempre me la llevaba a la playa, pero no esta aquí hoy, me fui a la playa con ella, en un sueño como este, pero no me acuerdo de despertar-
Me pegaron un golpe en el pecho, me dolió horrible... Ya me acuerdo de todo.
-Veníamos de regreso, yo siempre digo que manejar con ella es un peligro, porque no puedo dejar de verla ¿Sabes? Y esta vez si fue un peligro, choque, pero se siente tan lejos-
Me acorde de todo, no es entre despierto y dormido, estoy entre vivo y muerto, ella sigue a mi lado, tiene ahí al menos un año, sus ojos están mojados y me están pegando en el pecho. Quiero decirle que no llore y que la amo pero no puedo, hay un tubo en mi garganta que no me deja, me gana la desesperación y no se que hacer.
-¿Y que paso después?-
Mi historia esta interesando al extraño.
-Bueno, luego estoy aquí, y ya se quien eres tú, siempre es hoy-
Vuelvo a ella y no le puedo decir nada pero me ve, ve mis ojos, sabe que la busco a ella, ya se que me vio, hice lo mejor por un te amo en esa mirada, ya no me están pegando en el pecho y me siento frío, ya me puedo ir.
-Me llamo Samuel y ya me puedo ir-
No me pregunto como me llamaba pero se lo dije igual, deje a mi ídolo en el bar y me fui.
Ya no estoy en la playa, ya no estoy dormido, ya no soy.
sábado, 3 de mayo de 2014
La guitarrista
domingo, 27 de abril de 2014
Cae el telón
Cruce la calle corriendo y sentí esa sensación extraña... Un peso en el pecho, no se explicar que es, del otro lado de la calle ella pone cara de sorpresa, yo siento que el aire se me escapa y solo quiero conocerla.
1 Semana después.
6 meses después.
2 años después.
5 años después.
6 meses después.
6 años después.
1 año después.
30 años después.
Hoy.
viernes, 25 de abril de 2014
Locura por ella
Te había visto antes, y no le había dado mucho tiempo en mi mente, neuronas aquí, neuronas allá, todas están ocupadas en algo y tu no eras prioridad para mi. Como extraño ese tiempo donde no importabas. Ese tiempo se fue y no queda mucho más que la sombra de lo que pensaba, pase del copiloto al piloto de mi vida y por mi ventana estas asomada tú.
Salgo a la estación embobado, persiguiéndote sin que lo sepas, o quizás si sabes, te creo capaz, tú que me despertaste, que más puedes hacerme, nada mucho peor, aunque tiempo no te falta de querer joderme más. Estoy atormentado de sentido por tu culpa, me sacaste de mi idilio feliz con tus pensamientos y tus ideas, Eva arrancándome del paraíso por morder la manzana que me ofreciste, ya no hay ni inmortalidad ni Dios a mi lado.
Aparentemente no hay nada simple, y es que ni lo simple me dejaste, cada canción es una memoria, cada libro una insinuación, si lo lleváramos a términos de inocencia seria justo decir que tú y tu boca de fresa me acabaron lo poco de infancia que me quedaba, si es que algo quedaba, para bien o para mal me hiciste hombre y me escupiste al mundo, crecí por ti.
Estoy en mi casa pero ni ahí estoy solo, en mi espejo estas tú, siempre estas; siempre conmigo; siempre en mi mente. Te perdono y te amo, te deseo y me excitas, te recuerdo y te quiero, te aborrezco y te odio.
Poco lees lo que escribo, y al mismo tiempo se que siempre lo haces en secreto, o públicamente a mi lado, sin yo saberlo, sin decírmelo a mi, o diciéndolo en clave, evitando a mi ego, alimentando mi desdén.
Y a quien engaño si esto es poco mas que un juego, ese pedazo de niñez al que me aferro. Yo escribo y hablo solo y tu me lees aun cuando sólo lo pienso, ¿Como me lees tan bien? Quisiera que fueras solo una pero ya me enseñaste como es todo, nada es sencillo, todo es gris.
Te veo en la calle y te reconozco, aun muchas de ti faltan por entrar a mi vida, pero lo que me has mostrado me emboba, corrijo lo antes dicho, no me sacas de automático, me pones en el tuyo.
Una mas para la lista, cuando me sacaste del paraíso te llevaste mi moralidad, pero de esta no me quejo, en fin, no tengo por qué hacerlo, igual del paraíso salí a tu lado como oveja al matadero y lo hice muy feliz.
Vuelvo a la calle y te veo, te grito, te busco, te quiero, desesperadamente quiero cruzar y buscar tus labios, no los de fresa, esos labios ya los sacaste de mi vida, ahora solo me preparo para los que vendrán.
No puedo, no más por favor. Joven, contemporánea, vieja, morena, rubia, pelirroja, grande, pequeña, flaca, gorda, desconocida, amiga, enemiga te has tomado tu tiempo y te has lanzado en varias formas, y yo aun no se defenderme de Eva, soy rehén de la marea de su voz.
Y como me defiendo si vengo de ti, como me defiendo si me enloqueces como lo haces, es inútil resistirme, cuando decides tenerme me tienes, y cuando no; me tienes buscando tenerte. Siendo así de inútil no se por que me quejo.
Tendría que preguntar por que Adán dejo que pasara lo que pasó, por que se mató Romeo, por que Scott amaba a Zelda, por que Cole no dejo a Linda, por que el amor que mata es el que no muere y así millones de preguntas más a las cuales solo puedo responder.
¿Por que no?
Eres impredecible, eres caprichosa, eres hormonal y muchas veces cruel sin necesidad, eres insolente, eres autoritaria, eres agresiva y sin duda alguna eres la locura de mi vida.
No te recates, ni te reprimas, a ti te quiero como eres, ni perfecta ni devota, te quiero libre, linda y loca.
Entonces pasamos lista, sin paz, sin inocencia, sin moralidad, sin inmortalidad, sin Dios pero contigo... Maldita sea no te odio.
Te amo... Las amo.
domingo, 20 de abril de 2014
Error de posición
Cuando cruzaba estaba, como cosa rara, en otra parte, en un sueño despierto, con la fantasía de un beso, que aunque ya había recibido fantaseaba con recibir de nuevo una y otra vez.
¿Alguna vez han sentido esa necesidad de recordar un beso? A mi casi me cuesta la vida.
Mis manos sobre su cintura cubierta por unos pantalones vinotintos se debaten la idea de subir por su espalda o bajar por sus piernas. Finalmente recuerdo que tengo dos manos así que una sube y una baja; la pared fría del ascensor contra su espalda la hace arquearse y le da escalofríos, o tal vez los escalofríos los causo yo que ya no beso su boca sino que beso su cuello (un poco de orgullo propio no mata a nadie).
Mientras pisaba la otra cera y me calmaba un poco (El autobús paso muy cerca de mi) meto la mano en el bolsillo y saco el celular.
No hay mensajes nuevos, lo guardo de nuevo pero al instante lo saco otra vez (Era el reloj lo que quería revisar, no mis mensaje). Son las dos de la tarde y voy retrasado al trabajo, entro rápidamente al estacionamiento, entro en mi carro y arranco.
Hace mucho tiempo, cuando por primera vez aprendí a manejar un carro sincrónico, pensé que con todo el trajín de cambiar velocidades no iba a poder ni pensar en los demás carros a mi alrededor. Con el paso de los años se hizo mas sencillo y la verdad es que mis pequeñas fantasías de amor (Me enamoro fácilmente) no me afectaban mucho, pero esto era de alguna forma distinto.
¿Alguna vez han tenido una fantasía que se sentía diferente a las demás? Yo no tengo muy claro si me gusta o no.
Todos los semáforos en verde (Que feliz todo cuando uno esta enamorado) ni el taxista que me corta el paso me molesta hoy (No deja de ser un imbécil de todas formas) cuando llego a la oficina y me monto en el ascensor la barra de metal al fondo me devuelve a mi sueño despierto.
Ya casi llegamos al piso de su apartamento pero yo no quiero que este viaje se acabe, el botón rojo en el tablero me hizo el favor, un empujoncito y estábamos parados entre piso 8 y piso 9. No lo pensé mucho (Nadie piensa en esas situaciones) y a ella no le importo tampoco. Su camisa se desliza sobre sus brazos levantados, mientras yo trato de desabrochar mi camisa (La muy traidora se hace la difícil y me esconde los botones).
¿Alguna vez han parado un ascensor? Es mucho mas fácil de lo que uno cree.
Mi trabajo no es muy interesante, pero es un entretiempo mientras termino de estudiar, (Lo digo como si supiera que hacer al graduarme, pero en este país es mas fácil planear un fraude crediticio a tratar de planear una vida honesta).
Luego de mis 8 horas, de las cuales mínimo unas 2 fueron fielmente dedicadas a no hacer nada útil (Debo trabajar en mi ética laboral) regreso al pequeño santuario de mi carro y arranco hacia la noche.
Es viernes y desde el sábado estoy soñando despierto, jugar a que esta conmigo antes de dormir no es lo mismo que verla y dormirme con ella (No se si me explico).
¿Alguna vez juegan a que alguien los acompaña un poco antes de dormir? No se hagan los que no, todos lo hacemos de vez en cuando.
La busco a su casa, ya esta esperándome, vamos juntos a beber. Me tomo momentos para verla mientras manejo, ella me habla mientras acaricia mi cabello, como me encanta, no quiero que deje de hacerlo jamás.
Llegamos al bar, cruzamos la entrada y se aleja un poco de mi, ahí esta mi mejor amigo, mi hermano del alma... su novio.
Lo besa, y yo solo veo, siento unas manos en mi espalda que dibujan un corazón y unos labios en mi cuello.
-Hola amor- me dice la voz duro al oído (La música esta muy alta)
No la vi al entrar, estaba muy ocupado en otro mundo, uno en el que mi amigo tal vez ya no es mi amigo, sino otro más.
¿Alguna vez han sentido tanta culpa que quisiera solo hacerse invisible por un tiempo? Lo malo es que nunca se cumple el deseo, nunca ni uno ni su culpa se vuelve invisible.
Llegamos a la mesa un par de tragos y a jugar, no soy muy bueno en el pool (Soy exageradamente malo) pero igual lo disfruto muchísimo.
Me voy con ella a la barra un momento, mi amigo y mi novia siguen en la mesa jugando.
-Aquí no- me dice mientras me quita la mano de su cintura (Quizás de un poco más abajo)
El rechazo me duele, pero tiene razón, aunque me siento un poco más culpable (Mucho más)
Cuando regreso hablo con mi amigo, años y años de amistad hacen que una conversación fluya fácil y ligera sin importar la ocasión, me muestra unas fotos en su celular, (Hoy en día eso se llama socializar) me lo deja en la mano y va a la mesa, le toca jugar a el.
Por fuerza de costumbre veo y veo más fotos, espera un segundo. Algo llama mi atención, en esta foto hay unos senos y yo los conozco.
A estas alturas me acusaran de pervertido, que tiene de malo los senos de su novia en el celular de el, (Muy aparte del debate moral sobre los senos en fotos en la era digital) Lo interesante es que no son de su novia... son de la mía, solo me basto ver los mensajes para no dudar más.
¿Alguna vez su culpa se ha desvanecido en un instante y sido reemplazada por una indignación hipócrita? No es nada muy agradable.
¿Que derecho tengo yo a indignarme? Ni siquiera la vi cuando entre al bar, estoy siendo egoísta (Egoísta e hipócrita)
Si lo estoy siendo, un egoísta imbécil, le estoy haciendo lo mismo a el, y a ella, pero ya ellos no son los mejores humanos y eso me alegra.
No lo digo por alguna moralidad extraña, el que es mejor humano siempre sale lastimado por aquellos que no lo somos, y como son mejores, no se vengan, solo acusan con su sufrimiento silencioso. Me alegra que ya no lo sean, ya no debo temer herirlos (Herirlos mucho al menos)
Mi amigo es tal como soy yo, por un momento siento cierta afinidad entre los dos, no somos amigos por casualidad.
Debí haberlo visto antes, mi novia vive en el edificio de mi amigo, mi amigo me presento a mi novia. Si tan solo me importara más me sentiría mejor.
Sus labios contra los míos al segundo que entraron al edificio me dejo claro que ella o no sabe o tampoco le importa mucho, imagino que ellos sentirán lo mismo.
Es viernes por la noche y yo voy camino a crearme mi sueño despierto de la semana.
Soy victima de un error de posición, como si en un tablero de ajedrez pusieran al rey negro al lado de la reina blanca y viceversa, somos de otros, pero no podemos negar que el contraste nos gusta.
Desabrocho sus pantalones mientras me besa con locura... ¿Victima?
¿Alguna vez se han sentido totalmente libres? Yo lo siento hoy
Soy beneficiario de un error de posición, si es bueno o malo... de eso me enterare después.
Adiós, me voy a soñar despierto.
jueves, 13 de marzo de 2014
Mensaje al extremista
En estos tiempos tan brutalmente literales me harté de cartas a una nación, tal vez me deje llevar demasiado por un idealismo hermoso -no me pueden culpar por imaginar un mundo mejor- pero si pueden culparme por no ver el que tengo frente a mi.
Es por esto que no le escribo al país, no le escribo al gobierno y como te puedes imaginar eso no deja mucha gente, entonces si, te estoy escribiendo a ti.
A ti que me estas leyendo se que como tu no van a haber muchos mas, quisiera preguntarte porque tienes tanto odio dentro de ti. Me imagino que respuesta me vas a dar, aunque no te escucho porque solo te escribo me lo imagino y haré mi mayor esfuerzo por acompañarte en tu sufrimiento vivo.
Porque no hay comida y hay que hacer filas largas y molestas para buscarla, porque no hay papel para que el periódico llegue, porque las medicinas no llegan y si llegan están muy caras, porque la burocracia nos presiona hasta enloquecer, porque estamos molestos, porque queremos decir lo que queremos cuando queremos y porque nos irrita a mas no poder no ser capaces de salir sin esa picazón de pensar que nos pueden matar, porque cuando nos pasa un policía por al lado tenemos tanto miedo como cuando nos pasa un motorizado.
Estamos molesto, si lo estamos, yo también lo estoy, yo quiero irme a estudiar en un país donde pueda desarrollarme como humano, donde pueda ser feliz, yo también estoy molesto pero no comparto tu odio.
No quiero vivir en un país donde este gobierno siga pero como estamos caminando tampoco quiero vivir en un mundo donde esta resistencia malsana triunfe.
En este momento me puedes insultar, puedes llamarme indiferente, poco comprometido, irresponsable, mira, por lo que me afecta puedes hasta decirme desagradecido porque hay quien se sacrifique y muera por mi.
Habiendo superado tu momento de rabia -Si es que no cerraste esto en un ataque de ira y me dejaste escribiendo solo, en cuyo caso te respeto y te suplico te cuides allá afuera- solo quiero hacerte un llamado de atención.
El país es mucho mas de lo que estamos en contra, podríamos ser mayoría, -Cosa que no sabes tu ni tampoco yo- pero aun así, una mayoría es la que nos ha dominado por ya 15 años, ¿Sinceramente crees que la respuesta a nuestros problemas es convertirnos nosotros en los opresores de turno? Porque déjame decirte que eso solo va a crear un ciclo en el que mas temprano que tarde seremos oprimidos nuevamente.
Si, nos están reprimiendo, están matando a manifestantes, no hay un simple ápice de correcto en nada de esto, pero si la alternativa es asesinar y torturar como lo hacen ellos, vayan, y de triunfar, como los héroes que serán -Porque héroes quieren ser ¿No?- tomen el ultimo sacrificio y váyanse del país que liberaron, pues no hay espacio en una civilización de progreso para asesinos y torturadores, como bien dicen ustedes mismos.
En esto ultimo pecare de extremista, pero aparentemente es el extremismo lo único que da resultado en las mentes del país, el extremismo de cualquier cosa que no sea AD ni COPEI que nos llevo a esta revolución, el extremismo de cualquier cosa que no sea Chavez que nos llevo a postular a Rosales, el extremismo que hoy nos hace gritar que tal vez la mejor solución sea matar al otro lado y empezar de nuevo -Cosa en extremo difícil si tomas en cuenta que el otro lado es el que tiene las armas-
Vivimos bajo este extremismo con la maldición de estar etiquetados, y nadie se salva de estarlo, o eres de uno o del otro, o a favor en contra, nunca tu, nunca solo un humano con errores y matices, en este país solo existimos personajes mal escritos de una película fácil de olvidar y de censura b, o somos buenos y virtuosos o somos una caricatura de maldad donde todo lo que pensemos, digamos o hagamos no solo esta errado sino ademas es nefasto.
¿Que busco con esto? Si a estas alturas aun no me has abandonado te diré.
Si es posible, quisiera que este escrito, este conjunto de letras que cualquiera podría escribir y que todos deberíamos escribir en nombre de una verdadera paz, sirviera para que el que lo lea tenga un poco mas de tolerancia con los hermanos, no solo venezolanos, sino humanos con los que convive.
Si sientes que tu lugar es en una barricada y es tu lucha, vívela, pero no maldigas al que no este de acuerdo contigo, si ves a alguien del otro bando no le grites que se muera, intenta hablarle, y si no quieren pues que no lo hagan, pero no caigan en el juego del odio.
Ya no hay izquierda ni derecha en este país, estamos sufriendo todos, lo decimos una buena parte de nosotros, no ayudes al sufrimiento con ese odio, si luchar debes lucha, pero hazlo por un objetivo claro, no lo hagas por lastimar al otro.
Mientras la lucha sea por herir al contrario, nuestro castigo es y sera repetir esto, una y otra vez.
domingo, 9 de marzo de 2014
El príncipe guerrero
Deben haber otros con una infancia menos mimada que la de Luciano, pero lo dudo mucho, el sabia que el reino donde lo criaron no era el suyo, y mientras crecía fue notando que era muy rico, mas adelante también se dio cuenta de que a pesar de sus riquezas, no tenia ninguna posición social, ninguna seguridad, la paranoia poco a poco se apropio de el cuando entendió que la lealtad no podía ser comprada del todo, su único y mayor atributo de importancia -Por triste que sea- era su oro, y haría todo lo posible para mantenerlo y, de ser posible, aumentarlo.
En el mundo hay y habrán muchas personas avariciosas, esto no es siempre del todo malo, pero Luciano era una de esas personas particulares que solo quería más por tener más, y así como era, no le importaba en lo mas mínimo a quien atropellaba para aumentar sus riquezas.
Con este objetivo de siempre tener mas oro, Luciano había, desde muy joven, contratado mercenarios que quemaran y atacaran granjas y villas, para que cuando sus habitantes las dejaran comprarlas a un precio menor y luego venderlas a un precio mucho mayor una vez que estos ataque misteriosamente desistían. Luciano se regia por un sistema para generar riquezas al que llamaremos cariñosamente "Capitalismo Sociopático" una suerte de el fin justifica los medios donde, siempre y cuando el fin tenga oro, los muertos en el camino lo valen.
Desde hace mas de un año Luciano tenia el ojo puesto en un viñedo que se encontraba entre una montaña alta y nevada y una costa soleada, en este viñedo ya no se hacia vino, porque se descubrió que había una forma de sacarle más oro a la propiedad plantando flores de nube. Una planta muy particular, era en zonas muy especificas que florecía, y con un proceso no muy complicado podía crearse tela a partir de ellas, algo muy provechoso en las manos adecuadas.
Como era tan lucrativo, estaba bien vigilado y no bastarían unos cuantos mercenarios para cerrar el negocio, por eso Luciano había contratado a un ejercito entero, uno con muy buena reputación, el mejor del continente y como era de esperarse, no salio barato.
Por esto su sorpresa al despertarse y no ver el dragón de oro con detalles en joyas que le había prometido a Lucia, la jefa de aquel ejercito.
-¡Mi dragón!-
Rápidamente agarro la espada que estaba en la pared y se lanzo contra el ladrón que se había escondido detrás de una vitrina de vidrio en el reflejo de supervivencia mas inútil jamas demostrado por un humano.
Lorenzo tenia en su mano un escudo para defenderse de la espada de este hombre, que era, por raro que fuera, muy parecido a el.
La pelea entre Lorenzo y Luciano no fue una de golpes certeros y bloqueos heroicos, ninguno dio un golpe critico y pueden tener por seguro que en ningún momento hubo un momento sorprendente. Ninguno de los dos sabia como, Luciano en algún momento había entrenado con la espada pero no era capaz de golpear con ella de alguna forma que bajar su valor de mercado, así que casi no lo hacia, mientras que Lorenzo se movía lentamente hacia la escalera manteniendo el escudo entre el y el hombre con la espada, cosa que realmente es lo mas importante que se debe hacer con un escudo.
Luciano entendió que no el solo no iba a poder detenerlo, y después de su ira inicial lo primero que se le ocurrió fue negociar, le contó al ladrón lo importante que era el dragón, que era la paga para el ejercito de Lucia, que no se lo podía llevar, pero después de un rato la negociación se acabo cuando Luciano recordó que tenia guardias a su servicio.
-¡Ayuda! ¡Guardias!-
Lorenzo no era ningún guerrero, acelero su paso y llego al segundo piso y se monto sobre la ventana, era una caída considerable, pero sabia que iba a tener que saltar si quería escaparse, el hombre de la torre seguía gritando por los guardias y llego al segundo piso con dos de ellos acompañándole.
El príncipe aun no había saltado, para aquellos que no han saltado de un segundo piso, no es una decisión que se toma a la ligera ni con mucha velocidad, pero una que Lorenzo tomo de todas formas para no convertirse en el príncipe difunto.
Se pego contra la copa de un árbol y cayó directo en un cumulo de paja, se fue corriendo tan rápido como pudo con sus bolsillos haciendo ruido de tanto oro que llevaba.
No pudieron alcanzarlo los guardias, Lorenzo salio de aquel pueblo exitoso y con dos certezas, no debía volver jamás a ese reino, y tenia que evitar a toda costa a la tal Lucia y a su ejercito.
Estaba muy agradecido con su suerte, no tuvo que probar suerte con el papel de guerrero, triunfante el príncipe se fue a disfrutar de sus ganancias después de un trabajo bien hecho.
sábado, 8 de marzo de 2014
Para ellas
Me tomo el momento para escribir sobre ti, mi madre, porque sin ti no fuera y por ti soy, porque con besos y regaños vi a donde ir, por saber que no hay mas bella que tú, por salvarme de mi mas de una vez, por casi nunca equivocarte (Aunque yo te diga que no).
Me tomo el momento para escribir sobre ustedes, mis amigas, porque sin ustedes la locura me había llevado hace rato, por enseñarme a ver mas allá de una cara bonita, porque la cerveza no sabe igual sin ustedes, por los chinos, por los libros, por quererme como yo las quiero.
Me tomo el momento para escribir sobre ustedes, las que ame, porque sin ustedes no aprendo a quererme yo, por darme el amor que me dieron, por enseñarme a amar sin amarrar, por los días de pasión y los besos de ternura, por los atardeceres en el malecón, las noches de confort y música para volar, por las escapadas al cafetal y por adornar mi vida con su ser, por enseñarme que es el amor después del amor.
Me tomo el momento para escribir sobre ti, la que me enamora, porque sin ti no escribiría este pedazo esperando que lo leas, no tendría curvas que admirar ni ojos que mirar; no tendría una voz que anhelar, por darme una emoción mas, por darme ganas para amar.
Me tomo el momento para escribir sobre ellas, porque no tendría prácticamente nada de que escribir, no habría seductoras villanas, labios de carmín, tacones lejanos, pasiones sin fin.
Porque en lo que se refiere a la Biblia, aun sin paraíso a Adán le salió mucho mejor el trato que a Abraham, porque un paraíso sin ustedes no es paraíso, porque son madre, musa, amiga, amante y demás.
En fin, porque las amo a todas, mujeres, las que fueron, son y seran, como ustedes, deberían haber muchas más.
viernes, 7 de marzo de 2014
El príncipe ladrón
Era un reino extraño, eso lo noto el príncipe desde que llego, resulta que el antiguo rey de aquel territorio disfrutaba mucho la bebida y la fiesta, y en un ataque de estupidez -Y con ayuda de un sirviente ligeramente psicótico- decidió decretar que estaba prohibido prohibir en el reino. No vivió mucho para ver como funcionaba aquello para el, pues al decretarlo un cierto sirviente decidió clavarle una navaja en la garganta y como nada estaba prohibido, nadie hizo nada para detenerlo.
Así que este reino no tenia rey, tenia muchos herederos que, por miedo a compartir destino con el antiguo rey liberal, no aceptaban el cargo. Entre todo esto se encontraba este personaje misterioso, tenia una de las mas grandes riquezas existentes, pero como vivía en un reino donde todo era legal, vivía en una total y absoluta paranoia.
El blanco era obvio, iba a robar al hombre de la torre, como hacerlo, bueno ese ya era otro detalle. Con los años robando Lorenzo había aprendido a analizar debilidades en vigilancia, ventanas para entrar, paredes que trepar, posibles vías de escape, todo con solo sentarse a observar el lugar que pretendía robar.
Eran muchos los guardias en la entrada principal así que tendría que entrar por el patio trasero, el muro no se veía particularmente alto, podía treparse, aun asi no era lo suficiente bajo el muro para poder ver hacia adentro así que tendría que buscar donde se guardaba el oro una vez dentro. Solo tenia que concretar como y cuando entrar.
Paso una semana evaluando posibilidades, y en esa semana pudo notar una particularidad en la torre en el centro de toda la propiedad. Durante el día parecía que no hubiera vida en ella pero tan pronto oscurecía todas las ventanas abrían y luces de muchas velas alumbraban un cuarto en el primer piso de la torre, el que tenia una ventana al patio trasero.
Al principio no tenia muy claro que significado tenia esto, así que por precaución se tomo una semana extra para buscar cuanto información pudiera al respecto, pero en el pueblo parecía que nadie podía ayudarle, en el castillo del reino, donde la mayoría de los herederos al trono vivían en un encierro absoluto, solo podían decirle que el hombre era tan rico como exclusivo -Y el hombre era obscenamente rico- así que nunca salia de su torre.
Lorenzo pensó que no iba a conseguir nada, hasta que un día saliendo de la taberna local vio a un viejo vagabundo tirado en la esquina y, acordándose de su tiempo de pedigüeño, le dio unas monedas y se lo llevo a darle algo de comer.
Era un hombre pequeño y muy viejo, y veía a Lorenzo en los ojos como si lo conociera pero sin saber de donde.
El señor comía mientras le contaba a Lorenzo la historia de como termino en ese estado -Los ancianos parecen disfrutar como beneficio de su edad, el derecho implícito de contarle su historia de vida a quien lo escuche- y Lorenzo, tal vez por distraerse, lo escuchaba.
-Yo era un gran contador años atrás, esos eran los tiempos, el contador real, por desgracia el rey que le ponía el adjetivo real a mi nombre decidió matarse por una sirviente y separar todo entre sus herederos, ese rey era un imbécil-
Lorenzo reconocía la historia, la contaban mucho en el reino de donde venia, recordaba en su infancia a cierto dueño de una perfumería que lo contaba entre sollozos y con mucha pasión.
-Decidí llevarme a uno de los herederos, era el contador ¿No?-
Lorenzo asentía calladamente.
-Me lleve a quien heredo la fortuna de aquel rey suicida, y me lo lleve rápidamente de ahí, era obvio que con todas las propiedades separadas los impuestos subirían y pronto tratarían de quitarle las riquezas al niño, así que me lo traje a este reino, veras el antiguo rey de acá era muy amigo mio, y extremadamente liberal, así que nunca me cobro ni un centavo en impuestos, por desgracia en este continente parece que los reyes son cada vez mas idiotas y terminan matándose por sus propias decisiones... Bueno no se puede esperar mucho de reyes que tienen unas tres generaciones casándose entre familia-
A estas alturas Lorenzo ya se había dado cuenta de su suerte, dio con probablemente el único ser en este reino que sabia quien era el hombre en la torre.
-Con el tiempo las riquezas del niño se expandieron y expandieron, pero me di cuenta que el no era muy normal, a todos nos gusta el oro, queremos lujos, comprar cosas, tener cierto estatus social, pero el... Ese niño solo quería tener mas oro por tenerlo, al pasar los años se ponía más y más paranoico, se mudo del tope de la torre al primer piso solo para poder vigilar sus riquezas, empezó a dormir durante los días para vigilar de noche el por su ventana, eventualmente me saco de la propiedad y me dejo en la calle convencido de que quería robarle todo-
Eso era, el dueño de la riqueza vivía en el primer piso de la torre y por eso estaba encendida de noche, no era muy común que viviera allí, generalmente los ricos viven en el tope de las torres, con las escaleras en espiral al sentido del reloj de forma que sea mas fácil para un diestro defender desde el tope al invasor.
Se notaba que a este hombre no le importaba en lo mas mínimo el estatus, el viejo contador tenia razón, solo quería oro por tener más oro, era el blanco perfecto para Lorenzo, rico y lo suficientemente desagradable como para no tener remordimientos.
-Pero no todo me ha ido mal desde que me boto, por un tiempo trabaje en la... ¿A donde te vas?-
No dijo una sola palabra, se paro y salio del local, al anciano no le causo tanta molestia de todas formas, todavía tenia un plato de comida por terminar.
Ya sabia por donde, como y cuando entrar, ahora solo necesitaba una vía de escape, pero después de tanto tiempo en ese pueblo y con necesidad de un poco de aventura decidió averiguarlo una vez adentro de la torre, por si acaso había puesto paja al rededor de los muros en caso de tener que saltar.
Tan pronto el sol se levanto aquella mañana Lorenzo empezó a trepar las paredes del patio trasero, entre los jardines se puso a buscar, usando la ventana del primer piso como referencia, el lugar donde podía estar el oro, pero solo veía 2 pozos de agua.
Quien lo diria, los guardias -Que generalmente no son la parte mas colaborativa en un robo- le dieron la respuestas, tres veces sacaron agua de uno de los pozos pero no se acercaron al segundo, era todo lo que el príncipe necesitaba para decidir, espero a que nadie viera y salto al pozo.
Como era de esperarlo, el pozo estaba seco, pero para nada vacío. Por suerte después de años de saltar de muros Lorenzo tenia una idea muy clara de como aterrizar sin romperse una pierna.
Metió cuanto oro pudo en su bolso y se dirigió a una puerta que estaba allí. Subió por las escaleras, unas escaleras de espiral, estaba en la torre.
Llego al primer piso y algo llamo su atención -Su atención de ladrón- al lado de la cama del misterioso dueño de la torre había un pedestal y encima de este un dragón de oro con detalles en jade y zafiro, era demasiado atractivo como para no llevárselo, al menos para Lorenzo, cuidadosamente lo tomo y lo guardo y mientras se acercaba a la escalera noto las espadas de adorno en las paredes y los escudos en vitrinas, tantas cosas que robar y tan poco espacio.
La distracción solo le hizo mayor la sorpresa cuando desde la cama escucho un grito.
-¡Mi dragón!-
Como reflejo, se escondió detras de una vitrina, no había notado al hombre en la cama, ahora que estaba de pie pudo verlo mas a detalle, fue grande su sorpresa ver que estaba robando a alguien idéntico a el.
Mas sorprendente fue la espada con detalles en diamantes con la que lo estaba amenazando ahora, rápidamente Lorenzo tomo un escudo de la vitrina para defenderse, si quería escapar, al príncipe ladrón le tocaría convertirse en un príncipe guerrero.
jueves, 6 de marzo de 2014
El príncipe vagabundo
El niño, sin hogar, sin nodriza y sin comida se dio cuenta que, luego de ciertos días, el hambre puede ser realmente molesta, así que decidió, como buen niño, buscar un adulto que le diera algo de comer.
Camino por la capital y vio al carnicero y se le acerco con la timidez que tanto le había visto a la nodriza.
-Señor, ¿Me podría dar algo para comer?-
El carnicero ya lo había visto hace días y se notaba el hambre en la cara del niño, así que lo vio, tomo un profundo respiro y con una sonrisa le dijo.
-Vete de aquí antes de que te de unos golpes ¿Si?-
Lorenzo obedeció y se alejo rápidamente de ahí. Después de un rato dio con el mercado de verduras, donde una señora se le acerco y muy cariñosamente le dijo al oído.
-Corazón, si te veo agarrando algo, te mato-
El joven de nuevo obedeció, y un poco perturbado por lo pasivo-agresivo del pueblo decidió sentarse en una esquina a pedir limosna, el día paso lentamente y de poco en poco algo de dinero reunió. Recién llegada la noche se le acerco un hombre con un plato de comida, se le sentó al lado y se lo dio a Lorenzo.
Con el hambre que tenia no lo pensó dos veces, acababa de terminar el plato cuando se dio cuenta que el hombre con un cuchillo en la mano le estaba quitando el dinero que había reunido.
-Esta esquina en la que estas es la mía, y si te vuelvo a ver acá, bueno, solo imagínate lo que te puede llegar a pasar-
Era lo ultimo que necesitaba, por un momento canalizo a la nodriza que lo crió y decidió correr, correr fuera de la capital, irse lo mas lejos posible de ese pueblo de personas amargas y grises, corrió hasta que las piernas no dieron mas, para ese entonces ya estaba en medio de un bosque en las afueras de la ciudad, ahí al aire se echo a dormir -Para el no era nada extraño dormir al aire, por aquello de que su hogar no tenia ni paredes ni techo- y al despertar a la mañana siguiente decidió seguir alejándose de aquella ciudad.
Pasaron días y el hambre de nuevo acechaba al pequeño, lo ultimo que había comido era una ardilla que cometió el error de querer jugar con un niño que tenia días sin comer, por suerte a lo lejos escucho voces y cuidadosamente se acerco al lugar de donde provenían.
Era un campamento de leñadores, en medio de ellos una fogata con un gran pedazo de carne, el olor era hipnotizante para el pequeño vagabundo, el hambre lo torturaba, pero sabia -O pensaba que sabia por experiencias pasadas- que si se acercaba a pedir un poco lo que menos podía pasar era que le ofrecieran golpes de nuevo.
No, nunca más se arriesgaría a que lo amenazaran de nuevo solo por tratar de ser amable, en ese momento decidió que la única forma de comer esa noche, era robarse ese pedazo de carne que se cocinaba en la fogata.
Trepo un árbol -Cosa que había aprendido a hacer durante la persecución de la ardilla antes mencionada- y se sentó en una rama a planear el robo, y a esperar que la carne se cocinara un poco más.
Eventualmente movieron de la carne de la fogata y la pusieron en una mesa de madera, un pequeño momento de descuido del que la cortaría basto para Lorenzo que salto de su rama, cayó en la mesa y corrió con el pedazo de carne en sus manos. Trataron de alcanzarlo, pero los leñadores no habían tenido una nodriza como la del príncipe para aprender a correr así de rápido.
Esa noche el pequeño príncipe vagabundo no solo comió como no comía desde que tenia memoria, sino que además dejo atrás su etapa de vagabundo para convertirse en ladrón, desde aquel día fuera, o no fuera suyo, el joven Lorenzo tomaría cosas para el, tal como las ultimas palabras del padre que no conoció dictaban.
Esta nueva política de vida llevaría al príncipe por diversos reinos a lo largo del continente, con el tiempo se convirtió en un excelente ladrón, uno metódico y calculador.
Aun así Lorenzo siempre tenia un pesar en su mente, podía robar casi cualquier cosa que quisiera, pero no sabia de donde venia y mucho menos hacia a donde es que iba.
El príncipe ladrón seguiría su camino hasta que algo lo detuviera.
miércoles, 5 de marzo de 2014
El sexto príncipe
El rey había heredado de su padre todo lo que necesitaba para gobernar, grandes riquezas, un gran ejercito, un castillo hermoso y bien construido, hasta un pequeño viñedo en la frontera del reino. Pero esto a Lorenzo no le causaba ni gracia ni tristeza, el rey gris le decían, un hombre al que todo le daba igual.
El reino, que en un intento de solidaridad a su rey, era igual de gris y aburrido, tuvo un momento de emoción cuando una tarde de Abril el rey recibió una visita de duque de un reino vecino y se enamoro de una de sus sirvientas, la cual, cabe mencionar, acepto muy gustosamente el afecto que el mandatario le daba.
¡Escándalo en el pequeño reino gris!, el rey enamorado y a punto de casarse con una sirvienta.
-Tiene poca clase- decía la esposa del dueño de la taberna.
-No sabe usar los cubiertos- decía la jefa de sirvientas del castillo.
-Pero tiene excelente gusto en hombres- decía en voz baja el siempre particular dueño de la tienda de perfumes.
Pronto estuvieron casados, el rey, como todo hombre con bolsillos profundos y amor desmedido, la baño en joyas y vestidos, y la sirvienta, como toda mujer no muy enamorada pero convencida con la profundidad de bolsillos de su amado, mantenía al rey en un estricto régimen de palabras dulces, miradas profundas y noches salvajes.
El pueblo con el tiempo volvió a su estado gris e indiferente, después de un tiempo deja de divertir llamar zorra sin clase a la reina, y rumores sobre un posible ojo de vidrio o un sexto dedo en su pie izquierdo murieron rápidamente ya que el rey en su amor loco y febril por su reina acostumbraba caminar con ella por la capital para que todos la vieran. Pasaría un año exactamente para que el reino tuviera una distracción nueva, una que cambiaría a todo el reino a lo ancho y largo.
La reina estaba embarazada, y su barriga, si bien se supone que sea grande por el pequeño príncipe, era exageradamente grande.
-Una barriga horrenda- decían las señoras en el mercado de verduras de la capital.
-Esta ladeada hacia la izquierda- comentaba una de las nodrizas en los cuartos de las sirvientas.
-Pero que dicha poder quedar en estado y crear vida- decía el dueño de la perfumería a un carnicero que lo veía muy extrañado.
Cuentan que cuando fue a dar a luz la reina, el trabajo de parto duro hasta mes y medio, y cuando termino el rey tenia no solo uno, sino seis herederos, primero cuatro varones, luego una hembra y de ultimo otro varón.
Con todo dicho y hecho la reina muy exhausta tomo una profunda bocanada de aire y muy apropiadamente dijo:
-Uff, ya termine-
Muy apropiadamente porque al decirlo cayó muerta al instante, en efecto había terminado.
El rey estaba inconsolable, tan inconsolable que se fue de inmediato a su habitación y dejo a las nodrizas con los pequeños herederos, aun sin nombrar.
Al día siguiente el rey decidió dar un discurso al pueblo de la capital, sentó a sus herederos en pequeñas sillas para bebes reales -Reales de realeza porque no había duda de que realmente fueran sillas- en el balcón del castillo que daba a la plaza y se apoyo de la baranda para hablar.
-Como podrán ver, mi reina, la madre de estos pequeños herederos, murió en trabajo de parto-
-Una desgracia verdadera, era una mujer encantadora- le decía la esposa del dueño de la taberna a una mujer a su lado
-Era muy amable con todas nosotras- le comentaba la jefa de las sirvientas a una de las nodrizas
-Oh... pobre rey se ve... tan solo- decía entre sollozos el dueño de la perfumería mientras abrazaba al muy incomodo carnicero
Les hablo hoy para que sepan, que como los antiguos reyes, elegí acompañar a mi reina a la tumba.
Todo el pueblo quedo muy impresionado por estas palabras, sobretodo los historiadores que, a pesar de años de estudiar y escribir lo que pasaba, nunca habían escuchado de estos reyes que se mataban al morir su cónyuge, bueno, tal ves la mayor sorpresa la llevo el dueño de la perfumería que al escuchar las palabras colapso de la pura impresión.
A continuación el rey, que a estas alturas en su tristeza y desesperación no tenia muy presente, ni lo mejor para sus hijos, ni para el reino, le repartió la herencia a sus pequeños.
-¡Al primogénito, mi titulo, el sera el nuevo rey!-
Una nodriza levanto al niño para que lo viera el pueblo y este, aun sorprendidos, gritaron su apoyo.
-¡Al segundo mis tierras y al tercero mis riquezas, al cuarto los establos reales!-
De nuevo el pueblo aprobó con gritos y silbidos, solo el tesorero del reino noto que podría ser problemática la repartición y al instante decidió acercarse al tercer heredero en busca de trabajo.
-¡Y a mi única hija, mis ejércitos!-
El pueblo a estas alturas ya solo aprobaban ciegamente a lo que dijera su rey, no se imaginaban que habiendo dicho esto iba a sacar una daga y se la clavaría en el corazón. Hubo un silencio sorprendido en todo el público presente, y el dueño de la perfumería que acaba de volver en sí se desmayo de nuevo.
En toda la sorpresa de la situación, una de las nodrizas, la mas tímida de todas se acerco al rey y le dijo:
-Su majestad, se le olvido su ultimo hijo, a el no le ha dejado nada-
-Cierto- dijo el rey
Trato de pensar en que dejarle, pero es terriblemente difícil concentrarse cuando se tiene una daga clavada en el corazón, finalmente se dio cuenta que no quedaba nada mas para dar.
-Debió haber tomado algo para el-
Esas fueron las ultimas palabras del rey Lorenzo I, un poco injusta la noción de que un recién nacido deba o si quiera pueda tomar algo, pero fueron palabras que concuerdan con la vida que llevaría este sexto heredero, fuera o no de el, este sexto príncipe tomaría lo que quisiera y lo haría propio.
Al primer príncipe lo acogió el concejo real, al segundo se lo llevo la jefa de las nodrizas a un viñedo que ahora era de el, el tercero fue encomendado al tesorero real quien desapareció con dinero y príncipe al día siguiente, el cuarto al administrador de los establos a las afueras de la capital, a la quinta, la única niña se la llevo el general del ejercito a una de las barracas fronterizas donde seria criada, y al sexto príncipe... Al sexto príncipe se lo llevo la pequeña nodriza tímida a su casa en la parte pobre de la capital.
Así comenzaba la vida del sexto príncipe, y la decaída del pequeño reino, que ahora tenia un rey nuevo sin riquezas ni tierras, sin ejercito para defenderse y sin caballos para moverse.
miércoles, 12 de febrero de 2014
Donde las madres lloran
jueves, 6 de febrero de 2014
Confinamiento solitario
-Si alguien me hubiera dicho que me iban a encerrar en esta celda con ustedes dos, mira, creo que no hubiera matado a nadie-
-A nadie-
-Si, a nadie-
-A nadie-
-¡Deja de repetirme!-
-Repetirme-
La mente de Manuel estaba a punto de quebrarse, ya tenia 7 años encerrado por haber asesinado a su esposa, y 5 años con una compañía bastante particular.
-Los odio a los dos, si, a los dos, si no me diera miedo que me pusieran dos compañeros peores ya los habría matado-
-Matado-
-¡Cállate Manuel! Es en serio-
Su desesperación solo aumentaba con los años, no se sentía ni mas a gusto, ni mas cómodo, ni integrado a ningún grupo con su compañeros de celda, todos los días quería matarlos un poquito mas, pero lo hacia, por mucho que los odiaba se identificaba mucho con ellos.
Los conoció al segundo año de estar encerrado, uno se llama Manuel como el, tenia que estar desquiciado, se la pasaba repitiendo todas y cada una de las cosas que decía, imagínense eso, 5 años con una persona que solo te repite lo ultimo que dices, una total pesadilla, no importa cuantos golpes le dieran, era sorprendentemente fuerte el nunca paraba de repetir.
El otro no tiene nombre, o no lo quiere decir, hasta donde Manuel sabe el tipo es mudo, asi que le dice el negro, por su obvia contextura oscura, a el no parece ofenderle, en realidad a el no parece importarle nada en absoluto, lo único que hace es pararse junto a Manuel a pegarle al otro para que deje de repetir, seguro el también lo odia.
-¿Se acuerdan cuando me transfirieron a la celda?-
-¿Celda?-
-Si, esto es una celda estúpido-
-Estúpido-
-Bien... Fue todo por un malentendido, verán yo estaba...-
-Un malentendido, ver...-
Se estaba cansando de las repeticiones pero no le iba a dar el gusto, seguiría contando su historia.
-Yo solo quería un poco de polvo, pero un imbécil me lo quiso quitar-
-Un poco de polvo, pero...-
-Así que no tuve mas opción ¿ven?, tenia que matarlo, era simplemente lógico, lo razonable-
-Lógico, lo razonable-
Se emociono por un momento.
-¡Exacto, tu me entiendes!-
-¡Tu me entiendes!-
-Ahh, bastardo-
-Bastardo-
Para dar un poco de contexto, Manuel decía la verdad, solo quería un poco de polvo y otro preso se lo quiso robar, desde su percepción psicópata esto era... Razonable, de alguna forma la reaccion de los guardias le parecía excesiva, hasta extrema.
A las 8 en punto apagan todas las luces, y la pequeña celda queda totalmente oscura, hace tiempo ya que a Manuel le parecía raro el diseño de la celda, tenia una pequeña ventana en la pared por donde a penas entraba luz, las paredes eran de concreto y la puerta era de acero, no habían rejas, no se veía para afuera, era como un confinamiento solitario compartido.
A esa hora el otro Manuel y el negro son prácticamente invisibles, sobretodo el negro pensaba Manuel, el no estaba por encima de uno que otro chiste racista de vez en cuando, y el otro Manuel se reía tanto como el de ellos.
Amanecía de nuevo y la rutina se repetía, conversaciones, insultos y golpes contra las paredes, hasta que un día la delicada linea entre la locura y la psicosis absoluta se rompió y Manuel perdió todo rastro de normalidad.
Esa mañana entregaron el desayuno por la ranura de la puerta, ese día no fue nada generoso, un pan con algo verde en el centro, un vaso de jugo de naranja y unos pedazos de algo que parecía carne de res pero sabia como a pollo.
Se echo a comer con los demás, al terminar durmió un momento y al despertar, las mismas cosas de siempre.
-Sigue repitiéndome y te seguiré pegando- le dijo Manuel al enseñándole sus manos ensangrentadas-
Dos golpes en la puerta y una voz profunda hicieron que se callara.
-Basta-
La voz casi mata de un susto a Manuel, el negro que en 5 años no había hecho un sonido le acababa de hablar.
-¿Puedes hablar?-
-¿Hablar?
-Gracias a ti puedo, intento de hombre, eres un desquiciado-
Hubo un silencio sepulcral.
-¿Por que a ti no te repite el loco este?-
-¿El loco este?-
-¡Si, tu, cállate!-
-¡Cállate!-
-Si no lo sabes ahora, no lo vas a saber nunca, tu ya te volviste loco... Bueno estas hablando conmigo eso ya es bastante-
Para alguien que no había hablado por 5 años enteros el negro era muy desagradable, Manuel casi deseaba que no hablara, de no ser por lo insoportable del otro Manuel no le habría ni importado el mutismo del negro.
-Tan imbécil que no se da cuenta que, cuando me pega solo se hace daño el, un verdadero desquiciado-
Ahora le tocaba al otro Manuel cambiar su comportamiento, no repitió nada, le hablo directamente y por primera vez en 5 años Manuel lo vio a los ojos y noto que era muy parecido a el.
-Entonces si sabes hacer algo mas que repetirme ¿Ah?-
-Repetirme ¿Ah? Claro que se, si tu lo sabes yo lo se genio, el negro tiene razón, algo en tu cabeza enferma se rompió-
Manuel no estaba seguro de como lidiar con la atención de sus dos compañeros, pero luego de pensarlo un momento, y siendo la persona equilibrada que era, decidió que su compañía debía terminar y decidió matarlos a los dos.
Lanzo golpe tras golpe, el negro era muy ágil y se movía en contra de el como si supiera que iba a hacer antes de que lo hiciera, mientras que el otro Manuel simplemente había desaparecido, el siguió lanzando golpes, eventualmente sus pulmones después de tantos años de encierro se rindieron, su cabeza se sentía ligera, Manuel cayo al piso y se golpeo contra la puerta en el camino, no despertó mas nunca, sus compañeros de celda le habían matado.
Días después, los guardias y doctores que veían la grabación quedaron sorprendidos, y cabe mencionar, extremadamente perturbados, todos sabían que el preso Rosenthal tenia un desequilibrio claro, no quedaba duda después de que mato a uno de los presos que estaban de voluntarios en la cocina porque le quería quitar "su polvo". El otro preso nunca lo vio venir, solo había agarrado una taza de harina, y cuando lo hecho en el bowl Manuel lo apuñalo varias veces con un cuchillo sin filo.
Unas semanas después enviaron los resultados de la autopsia, un hongo en el pan, que ya le había causado a otros presos problemas estomacales, tuvo un efecto alterno en la delicada mente de Manuel, lo termino de enloquecer. En la grabación se ve como unas horas luego de darle comida hace un escándalo y un guardia le pega a la puerta y grita basta, de ahí en adelanta solo se escuchan gritos e insultos en la celda, un poco después, el golpe de la cabeza contra la puerta.
Un guardia nuevo, de esos impresionables veía la grabación, y le pregunto al capitán.
-¿Con quien creeria que estaba ese hombre?-
-No lo se, estas celdas son de confinamiento solitario, el estaba completamente solo-
Completamente solo, su sombra, su eco y el.
