Cruce la calle corriendo y sentí esa sensación extraña... Un peso en el pecho, no se explicar que es, del otro lado de la calle ella pone cara de sorpresa, yo siento que el aire se me escapa y solo quiero conocerla.
1 Semana después.
La llevo a comer, como me encanta esta mujer, no me equivocaba cuando la vi, hablamos y hablamos sin parar, los temas parece que nunca acabaran y yo no me canso. No diré que comparte mis gustos, ella es mi gusto, estoy en ese momento donde todo lo que hace es perfecto -Seguro también les ha pasado- podría decirme que tiene dos parejas mas y esta semana poco me importaría.
Iremos a un concierto al final de esta semana, la emoción me tiene prisionero -Prisionero voluntario- no puedo esperar al día, todo es perfecto.
6 meses después.
Desde que nos hicimos novios en aquel concierto todo ha ido de bien a mejor, me siento vivo, tengo ganas de prácticamente todo, quien diría que hace solo seis meses hasta pensaba que si me muriese no me importaría en lo mas mínimo.
Por supuesto que no todo ha sido perfecto, pero así es mejor, perfecto es aburrido, perfecto es rutinario, no quiero rutina, la quiero a ella imperfecta e irrazonable como se que puede ser de vez en cuando. Hay ciertos y notables detalles que lejos de volverme loco solo me desagradan un poco, pero igual vivo el amor, no imagino a otra, solo a ella -Literalmente- y estoy feliz así.
2 años después.
Estoy buscando un apartamento a donde irnos a vivir juntos, ella aun no lo sabe pero se lo pediré tan pronto lo consiga, siempre me dijeron que conviviera con alguien antes de pensar en vivir con el y vivir con ese alguien antes de pensar pasar una vida juntos... Y yo quiero una vida juntos.
Me ascendieron hace un año y no tengo tanto tiempo como tenia, lo remedio llevándola a lugares mas bonitos -Ahora tengo con qué hacerlo- pero eso no parece hacerla mas feliz, se la pasa recordándome las cosas que hacíamos cuando empezamos a salir, yo solo trato de ofrecerle lo mejor.
Ya los temas se acaban una que otra vez, pero bueno, hablamos todo el tiempo, es solo humano que algún día no tengamos mucho que decir, -Esos días insisto en que nuestros labios tienen que reunirse para hacer un tema para el futuro- a veces solo dejo que ella hable de su día y me pierdo, aun después de este tiempo me pierdo en ella, no se que tan bueno sea eso, pero así es y no me molesta en lo más mínimo.
Solo una cosa me tiene irritado seriamente, un "amigo" de ella que no se como entro en nuestras vidas.
5 años después.
Mudarnos juntos ha sido una espada de doble filo, ha sido genial poder vivir a su lado y no me arrepiento ni un segundo, pero si es cierto que desde aquel si hace años hemos tenido mas peleas.
Normal me dicen muchos, ahora están siempre juntos, noche juntos, día juntos y hay mas roce, nada de que preocuparse.
-El roce es normal, pero los problemas deben tratarse. -le dice ese "amigote" de ella
No se como ocultar el odio que le tengo, si lo atropellaran no me importaría mucho -Hay gente que muere atropellada todos los días y nadie siente nada por ellos- un parachoques acabando con una vida más, pero es su amigo y tengo que ser educado -Eso me pide ella-
El tiempo con ella me ha hecho pensar sobre las conversaciones, y como en verdad no existen, lo leí en un libro de un checoslovaco hace tiempo y lo considere hasta cínico por decirlo -Los escritores son de los seres que mas conversan- pero habiéndolo vivido lo puedo ver. No existe la conversación, una persona habla y el otro espera el momento para interrumpirle, así sucede que uno cuenta una historia hasta el punto que el otro tenga la oportunidad de decir, si claro, a mi me pasa que... y te interrumpe hasta que tu consigas otra ventana y ataques con tu respectivo si claro, a mi me pasa que...
Entonces siempre es una batalla continua por el oído contrario, ese señor si sabia lo que decía, los humanos somos unos invasores natos, siempre buscando oprimir a otro, en este caso, su oído, sin contar los que tratan de oprimir la mente opuesta a punta de interrupciones.
Hubo un tiempo donde mi oído se entregaba pasivamente a su voz y ella lo ocupaba con su ejército de palabras, pero ahora siento yo también las ganas de hacer un poco de invasión y eso, a mi parecer, le genera rechazo a ella, poco a poco ha dejado de ocupar mi oído, ahora pasa mas ocupándose del oído de su "amigo". Ella me dice que nunca pasaría nada con el, el solo quiere hacerle compañía.
Lobo en disfraz de oveja, las mujeres simplemente no se dan cuenta de que amigo quiere ocupar mas que un pedazo pequeño de su corazón -Y mas agujeros que solo el oído- hasta que ya es muy tarde.
6 meses después.
Se acabo... Nos cansamos supongo, la rutina y su cómodo veneno nos mato la relación, se hizo insoportable, poco a poco ya no quería verla y supongo que ella siente lo mismo.
La diferencia es que seguro su amigote esta ahí detrás de ella dándole "apoyo" -Yo se con que quiere apoyarla- hay que darle crédito al tipo, pasar todo ese tiempo siendo solo el amigo y atacar ahora fue un plan bueno, largo y tedioso, pero bueno y supongo que efectivo, imagino que efectivo, como lo odio, como la odio a ella.
¿La odio? De verdad no lo se.
6 años después.
Sentí que fue como la primera vez que la vi, -Casi- y se que ella lo sintió también, sus ojos la delataron.
Ha pasado tanto tiempo pero solo verla lo trajo todo de vuelta como si solo hubieran sido unas horas, el amigote fue un imbécil -Yo se lo había dicho- su forma de consolarla todos esos años antes fue jugando a el ser un consolador -También se lo había dicho- que aun recuerda por que me amaba, que aun lo hace -Yo también- que quiere intentarlo de nuevo -Igual yo- simplemente se dio, fue perfecto.
1 año después.
Nos mudamos de todo y empezamos de nuevo, ahora somos de nosotros y otra vez todo me parece perfecto. Vivimos en una islita y tenemos nuestra pequeña posada, no necesito mucho mas, que feliz soy.
30 años después.
Cuando nos mudamos a la isla no habíamos considerado la falta de hospitales como algo de peso, pero han pasado 30 años, ya a estas alturas que importa, hemos estado muy feliz, muy mal y muy feliz otra vez, con el tiempo me he puesto a pensar que tal vez, solo tal vez, no se supone que el amor sea eterno, hermoso y agradable todo el tiempo, o puede que solo este viejo y ahora buscarle balance a las cosas sea mi pasatiempo.
En fin, vuelvo a los hospitales, es un poco importante, verán, me estoy muriendo. Uno de esos cáncer que le dan a uno por vivir mucho -Y por vivir muy bien- ella esta muy dolida pero yo estoy tranquilo -Con razón, yo no soy el que me quedo solo- los niños ya están grande y tienen sus vidas, dejo todo en orden, no tengo muchas quejas -Si, tuvimos hijos, es cursi pero es algo que pasaría eventualmente ¿No?- estoy muy cansado y honestamente, ya solo quiero irme.
Esa noche le doy unas buenas noches, un beso y un te amo, cierro los ojos y me voy.
Baja mi telón, se acabo la obra, ha sido una buena vida... Habría sido una buena vida.
Hoy.
¿Recuerdan el primer día?
No podía explicarles el peso en mi pecho pero ahora si se, siempre me dijeron que en estas situaciones uno ve toda su vida pasar, pero para mi fue hacia adelante y lo que quería y no para atrás.
Pierdo el punto -Me suele pasar- la sensación extraña, el peso en mi pecho, la sorpresa en su cara, quisiera tenerles una explicación romántica con mariposas en mi estomago, pero la vida real no es así de generosa, es el peso de un carro... Si, me están atropellando -¿Quien diría que cruzar la calle corriendo no era seguro?- un parachoques llevándose una vida más.
No bajo mi telón, se me cayo encima... Bueno, al menos tuve un bonito sueño mientras caía.
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