De pequeño veía las series y a los grandes oficiales y soldados que luchaban por la libertad, nobles, valientes, intrépidos, siempre con una frase inteligente para el siempre vencido enemigo. Que hermosa la inocencia de los niños.
¿Han pensado en eso? Las sonrisas de los niños son, sin lugar a dudas, las mas reales, y sus impresiones a pesar de su simplicidad son las mas sinceras. Verán, como ellos carecen de pasado su ser es un presente constante hasta el punto que un recuerdo los marca, este proceso de "maduración" los cambia, su pasado definiendo como responder en el futuro, corrompiendo en menor o mayor medida su presente.
Así era el, llamemosle T, en el presente día no estoy seguro si esta cuerda de gorilas con sueños de ser legisladores que hoy son "la autoridad" pueden si quiera interesarse en un escritor cualquiera como yo y ofenderse por algo que yo diga, no seria la primera vez que sucede en la historia, pero espero que solo sea paranoia.
En fin, T, creció admirando a aquellos hombres que con un juramento aventuraban a proteger a aquellos que no podían, el soldado que libera al oprimido, al policía que salva al ciudadano, el bombero que rescata de una muerte segura a una señora que vive con unos 10 gatos. Esto le duro unos 18 años, un sueño hermoso -Y particularmente largo- pero como todo sueño y toda inocencia, cayo victima de "La madurez".
Vivimos en un país de serias y numerosas contradicciones -Y esto lo digo con toda la irresponsabilidad posible, en fin, solo tengo unos 20 años viviendo acá- les muestro una bastante sencilla: En los últimos años se ha reducido pero no se puede negar que la homofobia es vasta, pero a pesar de esto la mayoría abre sus oraciones refiriéndose al otro llamándolo homosexual y las cierra haciendo referencia a su gran miembro -Todos sabemos cuales son las palabras, pero me parece mas divertido referirme a ellas así, también soy victima de "La madurez"- nuestro propio sistema de puntuación vulgar.
Otra hermosa y notable contradicción es nuestra tendencia a odiar a muerte a el tramposo que se nos colea, pero no pensamos dos veces en hacerlo nosotros, justificando que, nosotros si tenemos una razón que vale, nosotros si estamos haciéndolo por algo.
En todas partes hay contradicciones así, pero aquí pareciera que se desarrollaran con facilidad, como un virus que es cultivado en un ambiente que se creo solo y justamente para el. Y como puede crece, asi tenemos al "Vivo" una suerte de imbécil que es amado solo porque es imbécil.
La razón por la cual digo todo esto -Si tengo una razón para hacerlo- es para enmarcar adecuadamente que hizo que el sueño de T se muriera, que hizo que "La madurez" pervirtiera la poca inocencia que le quedaba.
T era un estudiante más, emocionado por lo que vivía, convencido de que hacia historia, eso dicen los activistas opositores. T era un niño malcriado, siguiendo ordenes que no comprendía, engañado y ciego al daño que le hacía a su país, eso dicen los activistas del gobierno.
Les voy a decir algo que el propio T negaría si se lo preguntan. T es un niño asustado, que tuvo que crecer antes de tiempo porque lo pusieron en el medio de una lucha entre un sistema corrupto e inefectivo y una oposición irresponsable y pasional. Así funcionan las cosas en este país, desde hace siglos le lanzamos estudiantes a los opresores, a ver si luego de que se mueran unos cuantos nos ofendemos lo suficiente como para triunfar.
-No queda de otra, hay que seguir- se dice a si mismo todas las mañanas
Conoce de primera mano el abuso de aquellos que juraron proteger, hoy en día entiende que ellos son humanos como el, y que el juramento debe pesar mucho, quiere perdonar sus transgresiones, pero no los puede perdonar. Sabe que no puede, en su costilla los perdigones le dejaron una marca de madurez que no lo deja.
La inocencia perdida de un corazón que aprendió con un golpe a no confiar en la autoridad, la autoridad que desde muy alto le grita que es un inconsciente, la autoridad que cuando le habla de futuro no es para pintarle una posibilidad sino para gritarle una amenaza.
El poder oprime, la ley ahoga y el pueblo se levanta. Seria hermoso si alguna vez sucediera de esta forma, pero nunca ha sido así, nos quedamos con teorías, ideas, escritos como este que marcan un tiempo y se preguntan que se puede hacer -Se lo preguntan porque quien lo escribe no lo sabe y desea ayudar-.
Nos consolamos con frases como:
"Los niños son el futuro"
Todos hemos escuchado eso, nos encanta repetirlo, la respuesta mágica a todo, es a largo plazo así que puede funcionar, los niños nos sacaran de estos problemas, solo hay que formarlos.
Si se me permite opinar, -Yo se que puedo opinar lo que quiera en lo que escribo, es solo por educación que lo digo- los niños no necesitan esa presión, dejan de ser niños desde antes de si quiera poder entender que es ser. Se los ve chiquitos cantando las consignas del padre, odiando al otro sin saber por qué, esperando poder resolver los problemas que nuestros mayores nos pasaron y que ahora nosotros les vamos a pasar a ellos.
Idealista de mi parte puede ser, pero que horrible un mundo donde no hay ni un poco de idealismo, no soy un soldado, no soy un guerrero, no soy un patriota y mucho menos soy un ciego.
En la guerra armada no tenemos esperanza, nosotros no somos los que tenemos las armas. Y no, no se cual es la respuesta a este conflicto que día a día le otorga a más niños su medalla sangrienta y podrida de madurez.
Mi guerra es una de ideas, una por defender un poco la inocencia de la perversión que es esta madurez forzada, una madurez que ni el mas viejo de los humanos debería conocer.
Guerra, odio esa palabra.
"Los muertos son los únicos que ven el final de la guerra"
Más de 2000 años y aún sigue vigente Platón. Deja mucho que decir del ser humano, tal vez la madurez y sus perversiones asociadas son nuestro debido castigo, una cruz que si merecemos cargar.
Y aún así espero más.
¿Que paso con T? Me imagino que alguien debe preocuparse por lo que le paso -Es tan fácil olvidar a un estudiante, mucho más a uno ficticio- T es mis amigos, el que cayo preso, el que recibió un perdigón en la clavícula, el que fue detenido por tener un carnet de la UCV. T es ese primo al que nunca le hablas pero que sabes que siempre esta ahí, y en cualquier momento puedes saber de el por una razón desagradable. T es el que te grita desde la orilla de la autopista que tu indiferencia lo mata y tu sabes que seguramente no es eso lo que puede matarlo. Si no empieza a haber un proceso de mejora por lento que sea T seremos todos, como ya ha pasado antes.
Hasta aquí lo dejo, quisiera ofrecer mas soluciones que opiniones, preguntas y quejas. Y tal vez eso haga en el futuro cercano, el primer paso siempre es preguntar ¿No?
Pregúntate cuanto has entregado ya, y cuanto estas dispuesto a entregar.
Mírate un segundo y pregúntate.
¿Cuanta inocencia le entregaste ya a "La madurez"?
lunes, 19 de mayo de 2014
jueves, 15 de mayo de 2014
Para Gustavo
¿Cuantas lunas se han ido y tu callado? Te fuiste con la luna roja y el aire del desierto.
"Parece que no nos equivocamos de lugar" nos dijiste antes de irte y todavía te estamos esperando.
Al ángel que vuela sobre la ciudad de la furia, al que nos recuerda que siempre es hoy, al que canta cuando cae el sol, ya no sueles quedarte solo, el que te escucha aprende a querer tu voz.
Hoy -Y al menos yo todos los días- cantamos para ti, esperando alcanzar a tu espíritu volador, queremos verte volver, queremos que pase el temblor.
No te reprocho -Jamás me atrevería- el viaje debe ser increíble, cuantas historias podrías contarnos.
Hijo del celeste y del sol, hoy no te espera un solo país, sino un mundo entero lleno de amor.
La esperanza en nosotros no se apaga, de poderse usa de puente nuestro amor. Como el fan sin remedio que soy, que volvieras seria un regalo de dios, y si te vas espero consigas un lago en el cielo, hiciste bien en contarnos que a veces es bueno decir adiós.
Hasta que decidas te sigo imaginando en la playa, con un sol de amor amarillo sobre ti, espero recuerdes tu nombre, y tu espíritu vuelva a ser libre allá, o aquí.
Te esperamos maestro, tracción a sangre seguimos y esperamos tu decisión, y este humilde fan melancólico te dice, hoy el universo esta a tu favor.
Hoy 15 de Mayo del 2014 se cumplen 4 años desde que Gustavo Cerati sufrió el ACV que obligara a sus médicos a inducir un coma del cual aun no despierta. Este escrito, que es para el, fue escrito con el amor que su música ha creado en este humilde servidor, no queda mas creer y decir Fuerza Cerati, esperamos por ti.
"Parece que no nos equivocamos de lugar" nos dijiste antes de irte y todavía te estamos esperando.
Al ángel que vuela sobre la ciudad de la furia, al que nos recuerda que siempre es hoy, al que canta cuando cae el sol, ya no sueles quedarte solo, el que te escucha aprende a querer tu voz.
Hoy -Y al menos yo todos los días- cantamos para ti, esperando alcanzar a tu espíritu volador, queremos verte volver, queremos que pase el temblor.
No te reprocho -Jamás me atrevería- el viaje debe ser increíble, cuantas historias podrías contarnos.
Hijo del celeste y del sol, hoy no te espera un solo país, sino un mundo entero lleno de amor.
La esperanza en nosotros no se apaga, de poderse usa de puente nuestro amor. Como el fan sin remedio que soy, que volvieras seria un regalo de dios, y si te vas espero consigas un lago en el cielo, hiciste bien en contarnos que a veces es bueno decir adiós.
Hasta que decidas te sigo imaginando en la playa, con un sol de amor amarillo sobre ti, espero recuerdes tu nombre, y tu espíritu vuelva a ser libre allá, o aquí.
Te esperamos maestro, tracción a sangre seguimos y esperamos tu decisión, y este humilde fan melancólico te dice, hoy el universo esta a tu favor.
Hoy 15 de Mayo del 2014 se cumplen 4 años desde que Gustavo Cerati sufrió el ACV que obligara a sus médicos a inducir un coma del cual aun no despierta. Este escrito, que es para el, fue escrito con el amor que su música ha creado en este humilde servidor, no queda mas creer y decir Fuerza Cerati, esperamos por ti.
martes, 13 de mayo de 2014
Ella
Soñé con ella de nuevo.
Más que una carta es una declaración de mi locura indudable lo que quiero dejar aquí, no puedo evitar este impulso de escribirla, verán, es que soñé con ella de nuevo.
Ella siempre dice lo que piensa, y casi nunca piensa como yo, no lo reprocho porque me vence con su amor. Llevarle la contraria a esos labios es tan difícil como comer sin ganas, no es que no se pueda, es que no se quiere.
Es mi locura, mi veneno, mi pasión.
Generalmente duerme bien acompañada, casi siempre la acompaño yo. Tengo conmigo una mujer como la quiero, con filias y fobias, con sueños que me llevan hacia el hoy.
Ella es tan libre y tan de nadie como yo, le gustan los amores imposibles, y seguro es por eso que es posible nuestro amor. Al lado en mi cama la detallo, es una venus llameante, una musa desnuda, una mujer de seda y ojos color café, una niña tierna, una gran emoción, un aplastante amor.
Se que no todo es bueno, pero lo malo no lo veo. Me encanta hablarle con los ojos, sin sonidos, sin las mentiras habladas, solo la verdad sentida.
Es mi fantasía, mi vigilia, mi adicción.
Ella que me mata con una oración, siempre me corrige las comas, ese si es un problema que tengo yo. Ella tan peleona y tan sensible, un rayo de sombra, mi gran y amada contradicción.
Toda canción habla de ella, todo poema es para ella, el sol entre las nubes en la mañana, las primeras gotas de una tarde de llovizna, la luna llena de una noche despejada de playa.
Entre el gran infinito del universo y el pequeño de nuestra existencia yo me dedico a explorar el misterio de sus besos, cada variable, cada giro de su cara, no busco nada concreto, nunca dije que fuera un científico ético.
Quisiera poder cantarle, siento que seria mas efectivo escribirle una canción, pero no se me da también el verso, y mi canto es un horror. Ella tiene sus fantasías, tiene fantasías como yo, me muestra las suyas y yo las mías, y las cumplimos juntos los dos.
Unos beben, otros fuman y yo la amo, ya dije que era mi veneno ¿No? Mi adicción.
Para aquellos que quieres escribirle algo a esa mujer que los mata de amor y no saben bien que decirles. Basado en la canción "Cecilia" de la autoría de Rodolfo "Fito" Paez
Más que una carta es una declaración de mi locura indudable lo que quiero dejar aquí, no puedo evitar este impulso de escribirla, verán, es que soñé con ella de nuevo.
Ella siempre dice lo que piensa, y casi nunca piensa como yo, no lo reprocho porque me vence con su amor. Llevarle la contraria a esos labios es tan difícil como comer sin ganas, no es que no se pueda, es que no se quiere.
Es mi locura, mi veneno, mi pasión.
Generalmente duerme bien acompañada, casi siempre la acompaño yo. Tengo conmigo una mujer como la quiero, con filias y fobias, con sueños que me llevan hacia el hoy.
Ella es tan libre y tan de nadie como yo, le gustan los amores imposibles, y seguro es por eso que es posible nuestro amor. Al lado en mi cama la detallo, es una venus llameante, una musa desnuda, una mujer de seda y ojos color café, una niña tierna, una gran emoción, un aplastante amor.
Se que no todo es bueno, pero lo malo no lo veo. Me encanta hablarle con los ojos, sin sonidos, sin las mentiras habladas, solo la verdad sentida.
Es mi fantasía, mi vigilia, mi adicción.
Ella que me mata con una oración, siempre me corrige las comas, ese si es un problema que tengo yo. Ella tan peleona y tan sensible, un rayo de sombra, mi gran y amada contradicción.
Toda canción habla de ella, todo poema es para ella, el sol entre las nubes en la mañana, las primeras gotas de una tarde de llovizna, la luna llena de una noche despejada de playa.
Entre el gran infinito del universo y el pequeño de nuestra existencia yo me dedico a explorar el misterio de sus besos, cada variable, cada giro de su cara, no busco nada concreto, nunca dije que fuera un científico ético.
Quisiera poder cantarle, siento que seria mas efectivo escribirle una canción, pero no se me da también el verso, y mi canto es un horror. Ella tiene sus fantasías, tiene fantasías como yo, me muestra las suyas y yo las mías, y las cumplimos juntos los dos.
Unos beben, otros fuman y yo la amo, ya dije que era mi veneno ¿No? Mi adicción.
Para aquellos que quieres escribirle algo a esa mujer que los mata de amor y no saben bien que decirles. Basado en la canción "Cecilia" de la autoría de Rodolfo "Fito" Paez
miércoles, 7 de mayo de 2014
El viaje parte I: La playa
Las olas suenan contra la costa de arena negra y el viento me pega en la cara suave pero con rabia, el sol está sobre mí ardiente y aunque mi piel lo siente no tengo calor.
Soñé con esto... pero no recuerdo despertar.
Entre dormido y despierto me doy cuenta que está sentado al lado, siento que tengo años viéndola ahí a mi lado pero no tengo fuerzas para preguntarle porque esta sentada.
Recuerdo cuando la conocí, su cabello negro como un azabache, esos ojos verdes, su piel blanca, no podía dejar de verla. Lo primero que me dijo fue -¿Que miras?
Le respondí algo estúpido, lo recuerdo bien, pero se siente tan lejano, fue algo como un balbuceo seguido por las palabras más claras que he pensado jamás -A ti-
Funciono como magia, mis esfuerzos conscientes por conquistar una mujer pocas veces funcionan, a mí se me da la "inconsciencia romántica". Últimamente todo se siente inconsciente, ligero... lejos.
Aunque de pequeño siempre disfrute mucho viajar a las montañas, sentir el frío, ver la lluvia, al crecer una seguidilla de enamoramientos tan repentinos como fugaces me llevaron a tomar un gusto por el mar, a la playa, al sol sin el calor, a las olas recordándome donde estoy.
Siempre que podía me la llevaba a la playa, a sentir la arena bajo nosotros, y en estas escapadas tuve otro crecimiento, no solo amaba el mar y su costa, amaba el camino al mar, al camino con ella. Podía pasar horas viendo el viento mover su cabello azabache... Se los cuento en pasado, pero yo estoy en la playa ahora, entre dormido y despierto, está a mi lado pero ahora estoy en la playa; y ella no esta aquí.
Caminando por la costa veo a un hombre con un sombrero que me hace señas y camina hacia a mí, tiene una bebida en la mano pero no sé qué es.
-Hey, ¿Que hacés?-
Tiene un acento extraño.
Yo no sé qué responder, no sé qué estoy haciendo acá, pero camino con él y no le rechazo el vaso cuando me ofrece un trago.
Esta playa es extraña, siento que tengo años soñando con ella, no hago nada y nunca sé que hago, pero sé que hago algo y tiene sentido, -Así de particular es este sueño- sigo caminando.
Entre despierto y dormido me acuerdo de ella, con miedo la busco, ahí está, siempre, está leyendo algo, tiene una portada azul, me encanta ese color. Escucho su voz como un susurro muy lejos y la extraño, busco la fuerza para despertar pero no la consigo, es un sueño muy pesado el que tengo, debe ser domingo.
Una vez me la lleve a la montaña -Trataba de recapturar mi infancia, no recuerdo por qué- La estadía allá fue diferente, definitivamente no mejor que mi ahora amada costa, pero si pude notar que el camino fue igual de excelente, manejar con ella al lado es un peligro, no me puedo aguantar de verla y verla. No había tanto viento en la montaña como para mover su cabello, pero el frió me la acercaba mas de lo común, podía quedarme viendo sus ojos de esmeralda desde cerca.
Después de mucho caminar llegamos a una choza pequeña, era un bar, nos sentamos y empezamos a hablar -Caminamos en silencio todo el camino-
-¿Quien eres?- le pregunté con una muy honesta curiosidad.
Se quito el sombrero y lo puso en la mesa, pidió dos tragos más y respondió cuando ya estaban servidos, como tratando de hacer tiempo.
-Yo... no estoy muy seguro. ¿Y vos?-
Buena pregunta, la recuerdo a ella, me recuerdo a mi, recuerdo la playa, recuerdo la montaña, el libro azul lo vi en algún lugar ahora muy lejos... lejos, ¿Por que todo se siente tan lejos? ¿Por que no recuerdo mi nombre?
-No me acuerdo, pero se que me gusta la playa-
El bar estaba lleno de gente, la choza de repente no era tan pequeña, todos tenían una mesa, nadie estaba solo, algunos tenían cara de no saber tampoco quienes eran, otros hablaban convencidos de su vida, lo interesante era que nadie decía nombres.
El que estaba sentado conmigo me miró y solo ahí me di cuenta que tenia unos ojos azules que había visto en algún lado, en alguna foto, pero tampoco podía recordarlo.
-Yo también adoro la playa, no recuerdo quien soy, pero recuerdo que me gusta, yo... yo creo que soy músico, tengo tanto tiempo aquí, pero lo recuerdo, me gusta la guitarra... eso le gusta a los músicos ¿No?-
El hombre iba a decir algo más pero se detuvo para ver la mesa de atrás, un alemán contaba -En alemán obviamente- algo que tenia que ver con carros, yo no hablo su idioma, pero sus manos hacían señas de sostener un volante, era muy ruidoso.
Seguimos hablando por un buen tiempo, nunca de nada concreto, en esta playa no existe nada concreto.
Estoy soñando creo, tiene que ser, se me movió el mundo un momento, entre dormido y despierto la veo, se acostó a mi lado, esta dormida conmigo, la quiero abrazar pero no tengo fuerza, estoy demasiado cansado, ella se mueve mucho, pero yo sigo cansado, sus ojos están mojados, ¿Que estará soñando? Quisiera que soñara conmigo, quisiera que estuviera en la playa conmigo.
El alemán sigue bebiendo y contando, ahora hace como si estuviera en moto y se cae, yo sigo bebiendo con el extraño, bueno, supongo que podría ser mi amigo, si este no fuera un sueño, no entiendo este sueño para nada.
-Hace poco hablaba con un señor, otro como vos y como yo que no sabia quien era-
Sus yo eran graciosos, sonaban como un "sho", pero no se lo decía, me llamaba la atención su cuento.
-Y el, ¿Si sabia quien era?-
-Al principio no, pero después de un rato me dijo que se llamaba Ariel, se paro y se fue y yo no entendí nada. Pero se fue como si ya supiera todo ¿No? Este sueño es re-enredado te digo-
-Si yo se, no entiendo nada-
-¿Y tu que vas a entender boludo? Si el que esta soñando soy yo no vos-
Creo que es la primera vez que se me amotina un sueño de esta forma.
En la mesa de atrás el alemán hace como si va en ski y se para de la mesa mas blanco de lo que ya es.
Balbucea en su idioma y dice Michael, luego se va del bar.
Muy pocas veces peleábamos pero cuando lo hacíamos era con ganas, nombres iban y venían entre nosotros, generalmente terminábamos riéndonos luego de algún insulto extraño, se nos iba de la mano la vulgaridad a veces, pero eso era algo que disfrutábamos.
En pasado de nuevo, porque se los cuento en pasado, estoy con ella ahora, esta a mi lado y tiene los ojos mojados.
-¡Hey!-
No voltea, grité, pero no sonó, quiero que voltee y me diga que sueña.
-¡Pote de leche!-
No consigo nada.
-¡Ojos de moco!-
Ese ultimo lo odia con pasión, pero igual no responde.
-¡Mírame!-
Se voltea, me debe al fin haber escuchado, ¡Que emoción! siento como se agita mi corazón.
Sus ojos están mojados todavía, tiene cara de asustada, ¿Grite muy fuerte? Estoy muy emocionado, me esta doliendo el pecho, ella se bajo de un salto de la cama.
-Ché boludo, ¿A donde te fuiste?-
-Estaba con ella, pero no se cuando fue, sentía que fue en pasado-
-¿Pasado? Yo no creo en pasados, siempre es hoy, no hay errores si sabes eso, ¿Quien es ella? ¿Vos de quien hablas?-
-De ella, siempre me la llevaba a la playa, pero no esta aquí hoy, me fui a la playa con ella, en un sueño como este, pero no me acuerdo de despertar-
Me pegaron un golpe en el pecho, me dolió horrible... Ya me acuerdo de todo.
-Veníamos de regreso, yo siempre digo que manejar con ella es un peligro, porque no puedo dejar de verla ¿Sabes? Y esta vez si fue un peligro, choque, pero se siente tan lejos-
Me acorde de todo, no es entre despierto y dormido, estoy entre vivo y muerto, ella sigue a mi lado, tiene ahí al menos un año, sus ojos están mojados y me están pegando en el pecho. Quiero decirle que no llore y que la amo pero no puedo, hay un tubo en mi garganta que no me deja, me gana la desesperación y no se que hacer.
-¿Y que paso después?-
Mi historia esta interesando al extraño.
-Bueno, luego estoy aquí, y ya se quien eres tú, siempre es hoy-
Vuelvo a ella y no le puedo decir nada pero me ve, ve mis ojos, sabe que la busco a ella, ya se que me vio, hice lo mejor por un te amo en esa mirada, ya no me están pegando en el pecho y me siento frío, ya me puedo ir.
-Me llamo Samuel y ya me puedo ir-
No me pregunto como me llamaba pero se lo dije igual, deje a mi ídolo en el bar y me fui.
Ya no estoy en la playa, ya no estoy dormido, ya no soy.
Soñé con esto... pero no recuerdo despertar.
Entre dormido y despierto me doy cuenta que está sentado al lado, siento que tengo años viéndola ahí a mi lado pero no tengo fuerzas para preguntarle porque esta sentada.
Recuerdo cuando la conocí, su cabello negro como un azabache, esos ojos verdes, su piel blanca, no podía dejar de verla. Lo primero que me dijo fue -¿Que miras?
Le respondí algo estúpido, lo recuerdo bien, pero se siente tan lejano, fue algo como un balbuceo seguido por las palabras más claras que he pensado jamás -A ti-
Funciono como magia, mis esfuerzos conscientes por conquistar una mujer pocas veces funcionan, a mí se me da la "inconsciencia romántica". Últimamente todo se siente inconsciente, ligero... lejos.
Aunque de pequeño siempre disfrute mucho viajar a las montañas, sentir el frío, ver la lluvia, al crecer una seguidilla de enamoramientos tan repentinos como fugaces me llevaron a tomar un gusto por el mar, a la playa, al sol sin el calor, a las olas recordándome donde estoy.
Siempre que podía me la llevaba a la playa, a sentir la arena bajo nosotros, y en estas escapadas tuve otro crecimiento, no solo amaba el mar y su costa, amaba el camino al mar, al camino con ella. Podía pasar horas viendo el viento mover su cabello azabache... Se los cuento en pasado, pero yo estoy en la playa ahora, entre dormido y despierto, está a mi lado pero ahora estoy en la playa; y ella no esta aquí.
Caminando por la costa veo a un hombre con un sombrero que me hace señas y camina hacia a mí, tiene una bebida en la mano pero no sé qué es.
-Hey, ¿Que hacés?-
Tiene un acento extraño.
Yo no sé qué responder, no sé qué estoy haciendo acá, pero camino con él y no le rechazo el vaso cuando me ofrece un trago.
Esta playa es extraña, siento que tengo años soñando con ella, no hago nada y nunca sé que hago, pero sé que hago algo y tiene sentido, -Así de particular es este sueño- sigo caminando.
Entre despierto y dormido me acuerdo de ella, con miedo la busco, ahí está, siempre, está leyendo algo, tiene una portada azul, me encanta ese color. Escucho su voz como un susurro muy lejos y la extraño, busco la fuerza para despertar pero no la consigo, es un sueño muy pesado el que tengo, debe ser domingo.
Una vez me la lleve a la montaña -Trataba de recapturar mi infancia, no recuerdo por qué- La estadía allá fue diferente, definitivamente no mejor que mi ahora amada costa, pero si pude notar que el camino fue igual de excelente, manejar con ella al lado es un peligro, no me puedo aguantar de verla y verla. No había tanto viento en la montaña como para mover su cabello, pero el frió me la acercaba mas de lo común, podía quedarme viendo sus ojos de esmeralda desde cerca.
Después de mucho caminar llegamos a una choza pequeña, era un bar, nos sentamos y empezamos a hablar -Caminamos en silencio todo el camino-
-¿Quien eres?- le pregunté con una muy honesta curiosidad.
Se quito el sombrero y lo puso en la mesa, pidió dos tragos más y respondió cuando ya estaban servidos, como tratando de hacer tiempo.
-Yo... no estoy muy seguro. ¿Y vos?-
Buena pregunta, la recuerdo a ella, me recuerdo a mi, recuerdo la playa, recuerdo la montaña, el libro azul lo vi en algún lugar ahora muy lejos... lejos, ¿Por que todo se siente tan lejos? ¿Por que no recuerdo mi nombre?
-No me acuerdo, pero se que me gusta la playa-
El bar estaba lleno de gente, la choza de repente no era tan pequeña, todos tenían una mesa, nadie estaba solo, algunos tenían cara de no saber tampoco quienes eran, otros hablaban convencidos de su vida, lo interesante era que nadie decía nombres.
El que estaba sentado conmigo me miró y solo ahí me di cuenta que tenia unos ojos azules que había visto en algún lado, en alguna foto, pero tampoco podía recordarlo.
-Yo también adoro la playa, no recuerdo quien soy, pero recuerdo que me gusta, yo... yo creo que soy músico, tengo tanto tiempo aquí, pero lo recuerdo, me gusta la guitarra... eso le gusta a los músicos ¿No?-
El hombre iba a decir algo más pero se detuvo para ver la mesa de atrás, un alemán contaba -En alemán obviamente- algo que tenia que ver con carros, yo no hablo su idioma, pero sus manos hacían señas de sostener un volante, era muy ruidoso.
Seguimos hablando por un buen tiempo, nunca de nada concreto, en esta playa no existe nada concreto.
Estoy soñando creo, tiene que ser, se me movió el mundo un momento, entre dormido y despierto la veo, se acostó a mi lado, esta dormida conmigo, la quiero abrazar pero no tengo fuerza, estoy demasiado cansado, ella se mueve mucho, pero yo sigo cansado, sus ojos están mojados, ¿Que estará soñando? Quisiera que soñara conmigo, quisiera que estuviera en la playa conmigo.
El alemán sigue bebiendo y contando, ahora hace como si estuviera en moto y se cae, yo sigo bebiendo con el extraño, bueno, supongo que podría ser mi amigo, si este no fuera un sueño, no entiendo este sueño para nada.
-Hace poco hablaba con un señor, otro como vos y como yo que no sabia quien era-
Sus yo eran graciosos, sonaban como un "sho", pero no se lo decía, me llamaba la atención su cuento.
-Y el, ¿Si sabia quien era?-
-Al principio no, pero después de un rato me dijo que se llamaba Ariel, se paro y se fue y yo no entendí nada. Pero se fue como si ya supiera todo ¿No? Este sueño es re-enredado te digo-
-Si yo se, no entiendo nada-
-¿Y tu que vas a entender boludo? Si el que esta soñando soy yo no vos-
Creo que es la primera vez que se me amotina un sueño de esta forma.
En la mesa de atrás el alemán hace como si va en ski y se para de la mesa mas blanco de lo que ya es.
Balbucea en su idioma y dice Michael, luego se va del bar.
Muy pocas veces peleábamos pero cuando lo hacíamos era con ganas, nombres iban y venían entre nosotros, generalmente terminábamos riéndonos luego de algún insulto extraño, se nos iba de la mano la vulgaridad a veces, pero eso era algo que disfrutábamos.
En pasado de nuevo, porque se los cuento en pasado, estoy con ella ahora, esta a mi lado y tiene los ojos mojados.
-¡Hey!-
No voltea, grité, pero no sonó, quiero que voltee y me diga que sueña.
-¡Pote de leche!-
No consigo nada.
-¡Ojos de moco!-
Ese ultimo lo odia con pasión, pero igual no responde.
-¡Mírame!-
Se voltea, me debe al fin haber escuchado, ¡Que emoción! siento como se agita mi corazón.
Sus ojos están mojados todavía, tiene cara de asustada, ¿Grite muy fuerte? Estoy muy emocionado, me esta doliendo el pecho, ella se bajo de un salto de la cama.
-Ché boludo, ¿A donde te fuiste?-
-Estaba con ella, pero no se cuando fue, sentía que fue en pasado-
-¿Pasado? Yo no creo en pasados, siempre es hoy, no hay errores si sabes eso, ¿Quien es ella? ¿Vos de quien hablas?-
-De ella, siempre me la llevaba a la playa, pero no esta aquí hoy, me fui a la playa con ella, en un sueño como este, pero no me acuerdo de despertar-
Me pegaron un golpe en el pecho, me dolió horrible... Ya me acuerdo de todo.
-Veníamos de regreso, yo siempre digo que manejar con ella es un peligro, porque no puedo dejar de verla ¿Sabes? Y esta vez si fue un peligro, choque, pero se siente tan lejos-
Me acorde de todo, no es entre despierto y dormido, estoy entre vivo y muerto, ella sigue a mi lado, tiene ahí al menos un año, sus ojos están mojados y me están pegando en el pecho. Quiero decirle que no llore y que la amo pero no puedo, hay un tubo en mi garganta que no me deja, me gana la desesperación y no se que hacer.
-¿Y que paso después?-
Mi historia esta interesando al extraño.
-Bueno, luego estoy aquí, y ya se quien eres tú, siempre es hoy-
Vuelvo a ella y no le puedo decir nada pero me ve, ve mis ojos, sabe que la busco a ella, ya se que me vio, hice lo mejor por un te amo en esa mirada, ya no me están pegando en el pecho y me siento frío, ya me puedo ir.
-Me llamo Samuel y ya me puedo ir-
No me pregunto como me llamaba pero se lo dije igual, deje a mi ídolo en el bar y me fui.
Ya no estoy en la playa, ya no estoy dormido, ya no soy.
sábado, 3 de mayo de 2014
La guitarrista
Cuándo me siento en aquel bar y me sirven la primera cerveza me tomo un segundo para preguntarme, ¿Que estoy haciendo aquí?
Vine solo, pero igual estoy en una mesa central, tengo la cerveza en mi mano y siento como las miradas de las mesas a mi alrededor me acusan. Sé que se hacen exactamente la misma pregunta que yo.
Un pequeño brillo en mi mente, las neuronas hicieron de lo suyo y ya recuerdo, a veces creo que me olvido de algunas cosas solo para poder recordarlas y sonreír un poco más.
Una pequeña sonrisa me adorna la cara.
Hace 3 semanas oí por primera vez aquella voz que hoy me pinta de sonrisa el rostro, no le preste mucha atención, estaba pendiente de otra cosa, -Uno puede ser imbécil así a veces- y bueno hoy en día no tengo muy claro porque causa esto, solo sé que lo hace y lo disfruto.
De vuelta a la rutina de la vida -La mía no es particularmente exigente- me sorprendí a mí mismo escribiendo por ella, sobre ella, aquella voz a la que no le preste mucha atención.
Y si, yo se que mi imaginación no necesita mucha cuerda para sacar disparates absurdos, pero no son especialmente los absurdos los que quiero mostrar, esos son mis pequeños momentos íntimos, no, yo les muestro los que son un poco mas razonados -Me crean o no- me empece a sentir, motivado, atraído, por la idea de ella, la voz.
Por supuesto que es mas que una voz, a estas alturas saben que hablo de una mujer entera, con ojos, boca, orejas, brazos, piernas, senos, todo. Es toda ella una persona con ideas y pensamientos, no solo una voz, pero en este preciso momento me enfoco justamente en eso, eso que me llevo a contarles porque vine a este bar solo y porque me senté en una mesa central donde caben más personas.
Hace dos semanas decidí cumplir mis amenazas de salir con ella, admito que al principio lo sentí apresurado, no acostumbro hacer mucho los lunes, pero me he enterado que lo espontáneo muchas veces paga más que lo planeado. Hablar y hablar fue ese lunes, y no lo digo por mal, una pena compartida causa en dos corazones una alegría extraña, una amistad implícita, crea deseo, crea amor.
Se me acabo la cerveza pero ya antes de que lo piense mucho tengo otra; hay buen servicio en el local, y debería haberlo tomando en cuenta que están muy caras las bebidas. Habiendo acabado con esa distracción volvemos.
Les cuento que esta ultima semana he pensado mucho -A falta de actividad productiva, pues que venga el existencialismo idiota- he pensado en que el amor ha sido catalogado injustamente, aparentemente amar hoy por hoy no es mucho más que entregarse ciegamente y sufrir por otro mientras otro sufre por ti. Es adoptar un pequeño contrato que nadie discute ni revisa, que solo es.
Por lo tanto si decidiste amar y te enamoraste de un posesivo tu pequeño contrato estipula que eres de esa persona y la asociación con cualquier otro que no sea aprobado por el notario esta prohibida o seriamente recriminada, tu no lo sabias, pero es tu realidad ahora.
Yo ya no estoy de acuerdo con ese concepto, -Y admito haber jugado el papel del posesivo anteriormente y con mucho placer- por lo que propongo otro concepto de amor un poco más desordenado, uno donde no haya concepto. Piénsalo bien un segundo, si tu amor tiene concepto y esta ya marcado que diversión tiene, bienvenido al resto de tu vida, espero que sea soportable.
En mi humilde opinión -Es realmente solo una opinión- el amor debería ser mas como Dios -Creas o no en un "Dios"- si lo ves de esta forma el amor esta sin poder saberlo, no puedes demostrar realmente que esta, pero también es cierto que no puedes probar que no existe. Ya habrían cosas en común, momentos en los que juras que tu amor -Dios- existe y esta a tu lado y otros en los que no sabes como de existir, permite que te pase algo que te haga sufrir.
Pero estoy divagando mucho, ya van a ser las 11 y yo tengo unas 4 cervezas encima, planeo que sean unas cuantas más, pero le doy un descanso a mi mente y más trabajo al hígado.
¿Recuerdan la sonrisa que me pintaba el rostro? bueno, justo en este momento se sienta en un banco de la tarima la razón por qué.
Suenan las cuerdas una por una y su voz acompañándola, lo único que me saca de mi enamoramiento repentino es la envidia de no poder tocar con ella.
En realidad poco me importa, verán esta es mi historia y puedo hacer lo que quiera, no estoy tocando con ella porque me gusta solo verla.
El posesivo vuelve a mi -Los malos hábitos son duros de matar- en esta historia puedo tenerla solo para mi y por eso la llamo por un nombre que yo le quiero poner.
En la tarima toca Linda, y yo solo la escucho, ya no hay más nadie en el bar.
Ya no me pinto sonrisas en la cara, me pinto su cuerpo sobre el mio.
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