Cuando cruzaba estaba, como cosa rara, en otra parte, en un sueño despierto, con la fantasía de un beso, que aunque ya había recibido fantaseaba con recibir de nuevo una y otra vez.
¿Alguna vez han sentido esa necesidad de recordar un beso? A mi casi me cuesta la vida.
Mis manos sobre su cintura cubierta por unos pantalones vinotintos se debaten la idea de subir por su espalda o bajar por sus piernas. Finalmente recuerdo que tengo dos manos así que una sube y una baja; la pared fría del ascensor contra su espalda la hace arquearse y le da escalofríos, o tal vez los escalofríos los causo yo que ya no beso su boca sino que beso su cuello (un poco de orgullo propio no mata a nadie).
Mientras pisaba la otra cera y me calmaba un poco (El autobús paso muy cerca de mi) meto la mano en el bolsillo y saco el celular.
No hay mensajes nuevos, lo guardo de nuevo pero al instante lo saco otra vez (Era el reloj lo que quería revisar, no mis mensaje). Son las dos de la tarde y voy retrasado al trabajo, entro rápidamente al estacionamiento, entro en mi carro y arranco.
Hace mucho tiempo, cuando por primera vez aprendí a manejar un carro sincrónico, pensé que con todo el trajín de cambiar velocidades no iba a poder ni pensar en los demás carros a mi alrededor. Con el paso de los años se hizo mas sencillo y la verdad es que mis pequeñas fantasías de amor (Me enamoro fácilmente) no me afectaban mucho, pero esto era de alguna forma distinto.
¿Alguna vez han tenido una fantasía que se sentía diferente a las demás? Yo no tengo muy claro si me gusta o no.
Todos los semáforos en verde (Que feliz todo cuando uno esta enamorado) ni el taxista que me corta el paso me molesta hoy (No deja de ser un imbécil de todas formas) cuando llego a la oficina y me monto en el ascensor la barra de metal al fondo me devuelve a mi sueño despierto.
Ya casi llegamos al piso de su apartamento pero yo no quiero que este viaje se acabe, el botón rojo en el tablero me hizo el favor, un empujoncito y estábamos parados entre piso 8 y piso 9. No lo pensé mucho (Nadie piensa en esas situaciones) y a ella no le importo tampoco. Su camisa se desliza sobre sus brazos levantados, mientras yo trato de desabrochar mi camisa (La muy traidora se hace la difícil y me esconde los botones).
¿Alguna vez han parado un ascensor? Es mucho mas fácil de lo que uno cree.
Mi trabajo no es muy interesante, pero es un entretiempo mientras termino de estudiar, (Lo digo como si supiera que hacer al graduarme, pero en este país es mas fácil planear un fraude crediticio a tratar de planear una vida honesta).
Luego de mis 8 horas, de las cuales mínimo unas 2 fueron fielmente dedicadas a no hacer nada útil (Debo trabajar en mi ética laboral) regreso al pequeño santuario de mi carro y arranco hacia la noche.
Es viernes y desde el sábado estoy soñando despierto, jugar a que esta conmigo antes de dormir no es lo mismo que verla y dormirme con ella (No se si me explico).
¿Alguna vez juegan a que alguien los acompaña un poco antes de dormir? No se hagan los que no, todos lo hacemos de vez en cuando.
La busco a su casa, ya esta esperándome, vamos juntos a beber. Me tomo momentos para verla mientras manejo, ella me habla mientras acaricia mi cabello, como me encanta, no quiero que deje de hacerlo jamás.
Llegamos al bar, cruzamos la entrada y se aleja un poco de mi, ahí esta mi mejor amigo, mi hermano del alma... su novio.
Lo besa, y yo solo veo, siento unas manos en mi espalda que dibujan un corazón y unos labios en mi cuello.
-Hola amor- me dice la voz duro al oído (La música esta muy alta)
No la vi al entrar, estaba muy ocupado en otro mundo, uno en el que mi amigo tal vez ya no es mi amigo, sino otro más.
¿Alguna vez han sentido tanta culpa que quisiera solo hacerse invisible por un tiempo? Lo malo es que nunca se cumple el deseo, nunca ni uno ni su culpa se vuelve invisible.
Llegamos a la mesa un par de tragos y a jugar, no soy muy bueno en el pool (Soy exageradamente malo) pero igual lo disfruto muchísimo.
Me voy con ella a la barra un momento, mi amigo y mi novia siguen en la mesa jugando.
-Aquí no- me dice mientras me quita la mano de su cintura (Quizás de un poco más abajo)
El rechazo me duele, pero tiene razón, aunque me siento un poco más culpable (Mucho más)
Cuando regreso hablo con mi amigo, años y años de amistad hacen que una conversación fluya fácil y ligera sin importar la ocasión, me muestra unas fotos en su celular, (Hoy en día eso se llama socializar) me lo deja en la mano y va a la mesa, le toca jugar a el.
Por fuerza de costumbre veo y veo más fotos, espera un segundo. Algo llama mi atención, en esta foto hay unos senos y yo los conozco.
A estas alturas me acusaran de pervertido, que tiene de malo los senos de su novia en el celular de el, (Muy aparte del debate moral sobre los senos en fotos en la era digital) Lo interesante es que no son de su novia... son de la mía, solo me basto ver los mensajes para no dudar más.
¿Alguna vez su culpa se ha desvanecido en un instante y sido reemplazada por una indignación hipócrita? No es nada muy agradable.
¿Que derecho tengo yo a indignarme? Ni siquiera la vi cuando entre al bar, estoy siendo egoísta (Egoísta e hipócrita)
Si lo estoy siendo, un egoísta imbécil, le estoy haciendo lo mismo a el, y a ella, pero ya ellos no son los mejores humanos y eso me alegra.
No lo digo por alguna moralidad extraña, el que es mejor humano siempre sale lastimado por aquellos que no lo somos, y como son mejores, no se vengan, solo acusan con su sufrimiento silencioso. Me alegra que ya no lo sean, ya no debo temer herirlos (Herirlos mucho al menos)
Mi amigo es tal como soy yo, por un momento siento cierta afinidad entre los dos, no somos amigos por casualidad.
Debí haberlo visto antes, mi novia vive en el edificio de mi amigo, mi amigo me presento a mi novia. Si tan solo me importara más me sentiría mejor.
Sus labios contra los míos al segundo que entraron al edificio me dejo claro que ella o no sabe o tampoco le importa mucho, imagino que ellos sentirán lo mismo.
Es viernes por la noche y yo voy camino a crearme mi sueño despierto de la semana.
Soy victima de un error de posición, como si en un tablero de ajedrez pusieran al rey negro al lado de la reina blanca y viceversa, somos de otros, pero no podemos negar que el contraste nos gusta.
Desabrocho sus pantalones mientras me besa con locura... ¿Victima?
¿Alguna vez se han sentido totalmente libres? Yo lo siento hoy
Soy beneficiario de un error de posición, si es bueno o malo... de eso me enterare después.
Adiós, me voy a soñar despierto.
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