sábado, 1 de febrero de 2014

El planeta de los sueños

-¡Lo conseguimos!- grito el arqueólogo

Los demás científicos y algunos soldados de la excavación corrieron a ver de que hablaba, pero solo veían una tabla negra, no mucho mas grande que uno de los "libros" que habían encontrado en las ruinas de ese planeta. 

Ya tenían al menos 2 meses en el planeta y no tenían idea de que había pasado con los nativos, ciudades enteras, gigantes y llenas de edificios tan altos como uno puede imaginar abandonadas a la naturaleza, gigantes de concreto convertidos en jardines botánicos verticales. Habían conseguido escrituras, incluso algunos sonidos, después de estudios se pudo deducir el lenguaje que hablaban, pero aun así no había ninguna seña clara de la razón de su desaparición.

-¿Que es lo que conseguiste- le pregunto uno de los soldados al arqueólogo

-Esto es uno de esos aparatos de los que hemos sacado sonidos, pero este esta entero, solo tenemos que estudiarlo bien y quien sabe que no puede contar- respondió con mucha emoción, una emoción  que el resto del grupo de expedición no compartía con el

No era escepticismo, es que ya esto había sucedido en repetidas ocasiones, consiguen un aparato, se estudia, y a la hora de mandar una señal al planeta para informar resulta que solo tiene una lista de sonidos y cantos. 

Se llevaron la tableta y el cuerpo de científicos, como ya habían hecho cientos de veces, empezaron a estudiar.

Habían temas que se repetían mucho en esos cantos, parecía que la especie que poblaba este planeta desierto tenían alguna obsesión con un estado de animo que los exaltaba y que solo se podía alcanzar acompañado de a pares. Otro tema muy recurrente era el deseo de esta especie de siempre ser joven, los científicos opinan que capaz con la alta gravedad de su planeta cuando se dejaba de ser joven se sufría mucho o se perdían muchas facultades rápidamente. También, aunque en menos medida, estaban los cantos sobre metales brillantes y la superioridad de quien tenia mas, se podría decir que muchos de los integrantes de esta especie eran algo... banales, pero nada de eso explicaba su desaparición.

Los científicos no tardaron mucho, después de todo ya eran casi expertos activando esas pequeñas tabletas, sobretodo las que tenían ese símbolo extraño en la parte de atrás, no entendían la obsesión de la extinta especie por los objetos cromados.

En la tableta consiguieron una señal que los llevo a una pequeña isla, en ella había un monolito, la emoción no podía ser mayor, al terminar la traducción se reunió a todo el grupo de expedición y el comandante empezó a leerles.

Este monolito existe por un solo propósito, por todo lo bueno que nos ha traído la tecnología, los aparatos se dañan, los archivos se corrompen y los circuitos se oxidan. Como este hay cientos de monolitos a través del planeta contando la historia de mi especie.

Fuimos una especie fuerte y poderosa, dominamos el planeta por miles de años y si no seguimos aquí, no se equivoquen, es por decisión propia.

Hace una década descubrimos una forma de acceder los sueños, esta tecnología nos permitió volver a ellos cuando quisiéramos, y moldearlos de la forma que deseáramos.

Al principio la tecnología era simple, y solo las élites tenían acceso a ella, pero con el tiempo y con estudio evoluciono, poco a poco dándole el poder sobre los sueños propios a todos el que así lo quisiera, y no hubo ser que se rehusara.

Pero lo que al principio fue algo creado para entretenimiento pronto cambio sin aviso, hace 2 años se descubrió una forma de alterar nuestra percepción del tiempo en estos sueños, haciendo de minutos horas, de horas días, de días a semanas, efectivamente descubrimos la forma de estar eternamente en un sueño.

Las condiciones de vida en este planeta no eran malas, logramos erradicar todas las enfermedades hace un siglo, mas dolencias mas espirituales siguieron plagando a nuestra especie. 

Poco a poco fueron mas los que decidieron que preferían una eternidad en su paraíso mental, que una vida larga y sana pero al peligro de dolores sentimentales y bajo la amenaza de una siempre segura muerte.

Así fue que mi especie poco a poco dejo de reproducirse, si bien los cuerpos morían a su tiempo, nadie se daría cuenta estando en su eternidad soñada. Aunque pasen los siglos, nuestros espíritus estarán en algún lugar, viviendo su paraíso, sus grandes amores, y sus riquezas incontables.

Como ultimo de mi especie les dejo este mensaje, les ruego no nos juzgue por nuestra decisión, la raza humana ahora es inmortal.

Humanos, al fin habían conseguido el nombre de los nativos.


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